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Domingo 08 de marzo de 2026 - 01:00 AM

El pollo volador

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En la década del 80 conocí a René Alejandro Quintana, un defensor central ibaguereño quien jugaba en las reservas del recordado Kokoriko Tolima, dirigido por Pedro Nel Ospina, el cual llevó al onceno ibaguereño al subcampeonato en 1981 y de paso, a participar por primera vez en la Copa Libertadores de América. Ese equipo será inolvidable para todos ya que tenía en sus filas al guardameta argentino Óscar Quintabani, a su paisano Víctor Hugo Del Río, a Lucho Ramírez, a Hugo Gallego, a ‘la Piña’ Gustavo Mendoza, a los paraguayos Pablo Elmo, Edgar Osuna y Cristino Centurión, a Luis Montúfar, a Janio Cabezas, sin olvidar al llanero Heberto Carrillo, famoso por cobrar el tiro libre en El Campín y anotar un golazo que todavía le duele a Delménico, el cancerbero argentino famoso por sus dos primeros títulos con el Junior de Barranquilla.

En la década del 90 fui trasladado a Ibagué por parte de la cadena radial Caracol y allí conformamos un muy buen combo al lado del narrador Marcelo Alzate y el flaco José Alberto Ortiz; la gerencia de la regional estaba encabezada por un maravilloso locutor que hizo parte de la gloria del ciclismo colombiano: Carlos Alberto Lenis García. Cualquier tarde de fútbol en el Murillo Toro conocí a don Hernando Quintana, padre de René y abuelo del portero ibaguereño Aldair Quintana. Quién se iba a imaginar que esa belleza de señor con quien entablé una buena amistad gracias a la radio y al fútbol, era el abuelito de un muchacho quien llegó al Atlético Bucaramanga en enero de 2024, luego de una dura negociación entre el presidente eterno Jaime Elías Quintero y Diego Torres, empresario de Aldair; ‘el Pollo’ Quintana se presentó en la concentración del equipo en Cali bajo el mando de Rafael Dudamel y allí comandó la mejor defensa del torneo hasta lograr la estrella aquella noche inolvidable del 15 de junio de ese año. Aldair arrastra su apodo desde que nació hace 31 años en la Clínica del Seguro Social en Ibagué porque no cabía en la cuna que ubicaron al lado de Francy, su mamá. ¡Era un pollo gigante!

El camino que ha transitado Aldair no ha sido fácil: muy joven se marchó para las divisiones menores del club argentino River Plate, gracias a Radamel García King, padre de Radamel Falcao. Tuvo entrenadores tales como Ubaldo Matildo Fillol, ¡una leyenda! También estaba Carlitos Gay, quien fue el portero que consiguió el primer título con el América de Cali aquel 19 de diciembre de 1979. Pasó por el Deportivo Aguablanca de la Primera B en nuestro país, fue a la capital de la montaña y estuvo con los dos equipos de Antioquia: Medellín y Nacional. Custodió el arco del desaparecido Atlético Huila e hizo una estupenda campaña y por este motivo fue convocado por Carlos Queiroz a la selección nacional; estuvo en varios partidos de las eliminatorias rumbo a Qatar 2022 y luego Reinaldo Rueda lo llevó a la Copa América de Brasil en el 2021.

Quintana jugó la Copa Libertadores con el Pereira en el año 2023 y tuvo una campaña bastante destacada. Desde ese momento, el abogado Jaime Elías Quintero le puso el ojo e inició los contactos con su empresario Diego Torres para traerlo al onceno leopardo. Jaime Elías lo resume en una frase: “Fue la contratación más difícil de llevar a cabo Pipe; el 24 de diciembre de 2023 estuve todo el día con el teléfono en la mano hasta que el Niño Dios nos concedió ese regalo”. Desde que Aldair tocó la pelota impulsada por Millán y el Bucaramanga ganó su primera estrella, este muchacho se convirtió en ídolo de una hinchada que lo ama y lo aplaude en cada partido. Vuela de palo a palo y cuida su galpón extendiendo las alas para evitar goles cantados. Lleva dos años y tres meses siendo el mejor portero de la liga colombiana; comentaristas y narradores pedimos a gritos su convocatoria a la Selección Colombia. Profesor Lorenzo: ¡Llévelo al mundial! Este pollo, no tiene presa mala.

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