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Sábado 20 de agosto de 2022 - 12:00 AM

La espada de Bolivar

Publicado por: Hernan Gamarra Murillo

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El nuevo Presidente, en una de sus primeras expresiones de gobierno, ordenó al Ejército traer a la plaza pública la referida espada, a efecto de que estuviese allí en el acto de su posesión, dejando sin asidero la actitud en contrario, e inoportuna, asumida por el ya expresidente Duque. Episodio que desentonó con la ceremonia solemne que se desarrollaba.

Si bien la espada del Libertador tiene un profundo significado histórico, toda vez que nos permite evocar la derrota del colonialismo hispánico y el consecuencial logro de la independencia nacional, no es menos cierto que los actos simbólicos cobran merecida relevancia en función de su conexidad con los eventos que se pretenden exaltar; connotación ésta que claramente no se advierte en el asunto en comento, porque no se estaba celebrando la liberación del país de una dominación extranjera, que ameritara evocar la gloriosa gesta del padre de la patria. Por el contrario, resultaba paradójico que se le rindiera culto a las armas -así fuese la espada del Libertador- en el acto de posesión de un presidente que pregonó en toda su campaña y lo enfatizó en su primer discurso, la incesante búsqueda de la paz, para cuyo propósito invoca su atinada propuesta de unidad nacional; escenario propicio para el advenimiento de una armoniosa convivencia social.

Desde la perspectiva diplomática tampoco asistimos a un tratamiento acertado, porque evidentemente no se observó consideración alguna con el Rey de España al evocar un capítulo de la historia, gloriosa para Colombia, pero triste y penosa para quien ejercía poderes omnímodos en aquellos tiempos de dominio colonial. No es procedente invitar a alguien a nuestra casa para rememorar sus merecidas derrotas. Lamentable que un equivocado manejo del simbolismo desluciera el reconocido buen discurso del presidente.

También procede recordar que es premisa inexcusable tener en cuenta que la unidad nacional trasciende la retórica e ingresa al escenario de la realidad cuando las decisiones fundamentales reflejan el parecer mayoritario y debidamente informado.

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