El ingeniero civil, primer director de la CDMB y fundador de la Fundación Participar, dedicó buena parte de su vida a pensar, estudiar y aportar al desarrollo urbano. Durante muchos años fue columnista de Vanguardia, desde donde promovió la reflexión sobre los grandes desafíos de la ciudad.

Bucaramanga pierde a uno de esos hombres cuya huella trasciende las obras y permanece en las ideas, las instituciones y el compromiso con lo colectivo. El fallecimiento del ingeniero Eduardo Parra Gómez deja un vacío entre quienes compartieron con él su vocación por el servicio público, su interés por los asuntos urbanos y su convicción de que construir ciudad es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad ciudadana.
Natural de Bucaramanga, Santander, Parra Gómez tenía raíces de San Gil. Fue hijo del hogar que conformaron Gabriel Parra Ribero y Alicia Gómez Jaimes, ya fallecidos.
Eduardo se formó como ingeniero civil en la Pontificia Universidad Javeriana. Desde su profesión y su compromiso con el desarrollo regional, contribuyó a la construcción de una visión técnica y planificada del territorio, en una época en la que Bucaramanga y su área metropolitana enfrentaban importantes retos de crecimiento y transformación.
Fue el primer director de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, responsabilidad desde la cual hizo parte de los primeros esfuerzos institucionales por atender los desafíos ambientales y territoriales de la región.
Su trayectoria también estuvo ligada al ejercicio de la ingeniería, a través de Parra Gómez y Asociados, empresa de la que fue propietario y gerente y que, durante más de 35 años, desarrolló los primeros estudios de ingeniería vial en la meseta de Bucaramanga.
Su trabajo profesional estuvo acompañado de una preocupación constante por el futuro de la ciudad. Para él, la ingeniería no se limitaba a los cálculos, los planos o las obras: también implicaba comprender cómo crecía el territorio, anticipar sus necesidades y pensar en las condiciones de vida de quienes lo habitaban.
Pensó la ciudad desde estas páginas

En Vanguardia, Eduardo Parra Gómez encontró durante muchos años un espacio para compartir sus reflexiones y participar en las conversaciones que marcaron el desarrollo urbano de Bucaramanga y su área metropolitana. Como columnista de este diario, abordó distintos temas de ciudad, con una mirada que conjugaba su formación técnica, su experiencia profesional y su interés por los asuntos públicos.
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Sus escritos fueron parte de una conversación necesaria sobre el presente y el futuro de la región. Desde estas páginas, aportó argumentos, preguntas y perspectivas para entender los desafíos urbanos y la importancia de tomar decisiones con visión de largo plazo.
Para este diario, su partida tiene un significado especial. No solo se despide a un profesional que contribuyó al desarrollo de Santander, sino también a un colaborador que hizo de la palabra escrita una herramienta para participar, proponer y defender los intereses colectivos.
Su presencia en las páginas de esta Casa Editorial deja el recuerdo de un hombre que entendía que el debate público, la reflexión y la participación ciudadana son fundamentales para construir una mejor sociedad.
La participación ciudadana como legado
En 1993, Parra Gómez fundó la Fundación Participar y fue su primer presidente. Esta iniciativa reflejó una de las convicciones que orientaron su vida: la necesidad de que los ciudadanos se involucraran activamente en los asuntos que determinan el rumbo de su ciudad y su región.

Para el arquitecto e historiador Antonio José Díaz, “Eduardo Parra Gómez fue un hombre profundamente cívico, dedicado a los temas de ciudad-región y convencido de que el desarrollo no podía dejarse exclusivamente en manos de las instituciones o de los gobernantes. Requería también ciudadanos informados, comprometidos y dispuestos a aportar a las discusiones sobre el territorio que compartían”.
Esa vocación cívica fue uno de los rasgos más representativos de su trayectoria. Su interés por Bucaramanga no se agotaba en el diagnóstico de sus problemas; buscaba generar espacios para pensar soluciones, promover el diálogo y fortalecer la participación en las decisiones de interés común.
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En tiempos en los que las ciudades necesitan cada vez más ciudadanos dispuestos a mirar más allá de sus intereses particulares, el ejemplo de Eduardo Parra Gómez recuerda la importancia de dedicar conocimiento, experiencia y voluntad al bienestar colectivo.
Su legado se encuentra tanto en su ejercicio profesional como en las instituciones que ayudó a impulsar, en las ideas que compartió con sus lectores y en las conversaciones que promovió sobre el futuro de Bucaramanga y Santander.
Una despedida familiar

En el ámbito personal, Eduardo Parra Gómez estuvo casado con Diana Silva, quien también falleció hace algunos años. Hoy, el recuerdo de su vida y de su trayectoria permanece especialmente entre sus seres queridos, quienes acompañan su despedida.
Vanguardia expresa sus más sentidas voces de condolencia a sus hijos, Diana María Parra Silva y Gabriel Eduardo Parra Silva, y a su nuera, Silvia Mantilla Durán; a sus nietos, Nicolás, Gabriela y Sebastián; y a sus hermanos Luis Gabriel Parra Gómez y Clara Inés Parra Gómez, así como al recuerdo de sus hermanas Margarita y María Victoria, fallecidas. A toda su familia, amigos y allegados, enviamos un abrazo solidario y nuestros sentimientos de acompañamiento en este momento de dolor.
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La partida de Eduardo Parra Gómez invita a recordar que una vida dedicada a la ciudad no termina con la despedida. Permanece en las preguntas que ayudó a formular, en las ideas que puso a circular, en el conocimiento que aportó y en la convicción de que el futuro de una región también depende de la capacidad de sus ciudadanos para comprometerse con ella.
Hoy, Bucaramanga despide a un ingeniero, a un columnista de estas páginas editoriales de Vanguardia y a un ciudadano que hizo del civismo una manera de vivir. Su legado queda como testimonio de una vida dedicada a pensar y servir a su ciudad y a su región.
Para tener en cuenta
Las exequias de Eduardo Parra Gómez se cumplenn hoy, a las 3:00 p. m., en la iglesia San Pío X, en una ceremonia de misa con cenizas presentes.

















