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Jaime Chávez Suárez
Domingo 13 de marzo de 2011 - 09:00 PM

La guerra fría

Publicado por: Jaime Chavez Suarez

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Las generaciones formadas en la segunda mitad del siglo XX tuvimos que escuchar, durante varias décadas, continuas referencias a la denominada guerra fría, expresión atribuida a Walter Lippman, para referirse en 1947 a los comienzos de las diferencias entre Estados Unidos y la Unión Soviética, países que surgieron como superpotencias luego de haber salido triunfadores en la segunda guerra mundial. Servía esta expresión, también, para contrastar lo caliente que resultan las guerras de verdad y la necesidad de meter en el congelador las diferencias existentes entre el capitalismo, representado por E.U. y su antagonista ideológico del comunismo, la URSS.

Es innegable que un nuevo orden geopolítico se estaba conformando y que los principales protagonistas querían consolidar sus posiciones. Atrás quedó la hegemonía de Gran Bretaña, cuyo esplendor brilló en buena parte del siglo XIX y que, ahora, para ganar la guerra comprometió su economía con los Estados Unidos, pasando a secundarlo como su principal aliado en Europa, continente que había sufrido los rigores de la guerra y que más tarde recibiría la ayuda del plan Marshall para su reconstrucción.

El período de la guerra fría, que termina en 1989, con el desmoronamiento del comunismo en Europa Oriental y la posterior caída de la Unión Soviética en 1991; sirvió para afianzar la posición hegemónica de Estados Unidos con el pretexto de contener la expansión del comunismo soviético. Observamos cómo el mundo se fue volviendo bipolar y los países terminaron alineados en estos dos grandes bloques, dado el carácter expansionista que cada uno representaba.

Durante la existencia de la guerra fría se calentaron las guerras de Corea y Vietnam, así como conflictos en Angola, Afganistán, Camboya, Nicaragua, lo mismo que la crisis de misiles en Cuba y el golpe a la democracia Chilena en nuestra región, junto con el apoyo a militares en el cono sur. Pero la mayor contienda estuvo en la carrera armamentista que comprometió enormes recursos de soviéticos y americanos, incluidos los destinados a la guerra de las galaxias.

En medio de todo esto surgió la visión del General de Gaulle, en Francia, quien quería una Europa sin la intromisión de E.U. y la URSS, sino un futuro en manos de los mismos europeos; así como apareció el movimiento de los no alineados, impulsado por Nehru en la India y apoyado por Tito (Yugoslavia) y Nasser (Egipto) quienes preferían la neutralidad. A todas estas; ¿cómo vislumbramos la geopolítica y el poder en el futuro inmediato?

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