La Quebrada la Toma y la Quebrada Barichara conforman el Cinturón Verde de Barichara, un corredor ecológico de aproximadamente 10km de longitud que rodea al pueblito más lindo de Colombia. Este corredor es considerado el principal componente paisajístico y medioambiental del Plan Especial de Manejo y Protección de Barichara Monumento Nacional (PEMP). El Cinturón Verde funciona como membrana ecológica que delimita la zona de protección del PEMP. Con sus hermosos árboles y quebradas este cinturón envuelve y resguarda los diversos elementos que conforman el patrimonio del municipio
Por increíble que parezca, un activo ambiental tan importante para la vida en Barichara continúa bajo amenaza, debido a múltiples solicitudes de licencias de construcción en la zona y la escasa gestión y voluntad política de la administración municipal para protegerlo.
Normas de orden local en Barichara permiten que la franja de protección de las rondas hídricas sea de escasos 15 metros, cuando la norma superior establece que, para la protección y conservación en Colombia, se debe mantener en cobertura boscosa una faja no inferior a 30 metros de ancha, paralela a las líneas de mareas máximas, a cada lado de los cauces de los ríos, quebradas y arroyos, sean permanentes o no, y alrededor de los lagos o depósitos de agua.

Afortunadamente, una reciente decisión de la Corte Constitucional determinó que se realizó una interpretación equivocada de la norma para justificar una reducción arbitraria de las rondas hídricas. Las normas ambientales deben entenderse de manera integrada, la ronda hídrica y el área forestal protectora no pueden analizarse como figuras totalmente desconectadas cuando ambas persiguen un mismo fin: la protección del recurso hídrico. Esta decisión resulta de gran importancia no sólo para Barichara sino para Colombia.
En consecuencia, el Tribunal Administrativo de Santander deberá acoger la interpretación de la Corte y dejar sin efectos el artículo 37 del EOT, una norma local no puede contravenir normas superiores en Colombia. Ahora bien, el municipio de Barichara tendrá que actuar en consonancia con esta decisión y negar cualquier licencia de construcción que en trámite o que se pretenda tramitar que ponga en riesgo la protección del cinturón verde. De igual forma, la administración municipal tendrá que asumir la solución sobre cualquier daño ocasionado a este corredor verde.
Esta problemática habría podido resolverse con un mínimo de voluntad política por parte de alguno de los alcaldes en los últimos 20 años, haciendo una simple actualización del EOT ajustada a normas nacionales de superior jerarquía. Lamentablemente a la fecha no ha existido un alcalde realmente comprometido con la protección ambiental del territorio, ni con la solución definitiva a la crisis sanitaria y de abastecimiento de agua que afecta a Barichara.











