En un territorio donde la infraestructura vial es una de las más precarias del país, con carreteras que se caen a pedazos y conexiones lentas entre municipios, pensar que la conectividad digital es un lujo resulta, por decir lo menos, un error de perspectiva.

Santander no puede seguir dependiendo solo de sus recursos naturales o de su ubicación estratégica. Si quiere consolidarse como una región verdaderamente competitiva frente a otros territorios del país y ante los mercados internacionales, debe asumir con decisión la transformación digital como un pilar de desarrollo económico y social.
En un territorio donde la infraestructura vial es una de las más precarias del país, con carreteras que se caen a pedazos y conexiones lentas entre municipios, pensar que la conectividad digital es un lujo resulta, por decir lo menos, un error de perspectiva.
Celebrar, entonces, el reciente anuncio de Claro sobre mejoras sustanciales en su infraestructura digital para Santander no es una exageración, sino una necesidad. Según datos de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), Bucaramanga se posiciona como la capital con la mayor velocidad de descarga móvil del país, alcanzando 28,1 Mbps. Claro también lidera en Cúcuta con 16,96 Mbps. Estos avances no caen del cielo: son el fruto de una inversión superior a los USD$16,5 millones ejecutados por el operador entre 2024 y 2025 en Santander y Norte de Santander. Más de 262.000 accesos de fibra óptica en municipios estratégicos como Barrancabermeja, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, San Gil, Socorro, Cúcuta, Ocaña, Pamplona y Villa del Rosario; una cobertura de fibra que alcanzará el 42% en Bucaramanga y su área metropolitana, y la conexión de 74 kilómetros de fibra entre Bucaramanga y San Gil son hitos clave para cerrar la brecha digital.
La transformación digital no es solo un tema de infraestructura: es la llave para reducir las desigualdades sociales. Conectividad significa acceso a educación de calidad en zonas rurales, atención médica a distancia, oportunidades de teletrabajo, emprendimientos digitales y comercio electrónico que le permitirán a un artesano en Curití o un productor de cafés especiales en Socorro, venderle a un cliente en Alemania. Hoy, 127 cabeceras municipales de todo el gran Santander ya tienen cobertura 4G, y las principales ciudades disfrutan del despliegue de 5G. Es clave conectar a las localidades rurales porque es una silenciosa pero poderosa respuesta contra el olvido histórico del Estado en estas regiones.
Santander tiene el talento, la ubicación y el deseo de progreso. Somos, según el más reciente Índice Departamental de Competitividad, la cuarta economía del país, pero solo la conectividad —estable, rápida y segura— le permitirá dar el salto de región emergente a líder nacional en competitividad y potenciar ese clúster de 21 universidades en la región para producir más investigación aplicada a las necesidades del territorio. La transformación digital ya no es una opción: es el camino obligatorio hacia el desarrollo sostenible y en esto afortunadamente los operadores ya vienen dando pasos importantes para evitar el rezago tecnológico.
Nos conectamos o nos excluyen.












