Con el cese al fuego las víctimas del conflicto armado no solo avivan la esperanza, sino que además esperan tener un papel más protagónico en la implementación de acuerdos.

Publicado por: JAZMÍN RODRÍGUEZ
“El cese al fuego bilateral es pasar la página de la guerra”. Así lo manifestaron los representantes de las víctimas en Santander tras los anuncios del gobierno sobre el cese al fuego bilateral que se efectuaron ayer en La Habana, Cuba.
De los más de 8 millones 68 mil víctimas que tiene el país, 260 mil corresponden a Santander, y de éstas el 80% son por desplazamiento forzado.
Para Orlando Burgos, representante de la Mesa Departamental de Victimas del conflicto armado en Santander, las víctimas reciben este acuerdo “con beneplácito”, pues significa para ellos no solo el cese de hostilidades, sino “la idea de una terminación del conflicto armado con las Farc”.
No obstante, las víctimas en Santander, una vez se efectúe la firma definitiva para la paz, piden centrar un poco más la mirada en ellos y en la efectividad de la reparación integral.
“Esperamos que una vez firmado los acuerdos definitivos nos miren a las víctimas de estrato tres, porque en este proceso las víctimas se han estratificado. Tenemos que hacer demasiado lobby para que nos miren y atiendan nuestras necesidades. Queremos saber, una vez firmado los acuerdos, dónde vamos a quedar y cuál va a ser el papel de las víctimas”, aseguró Orlando Burgos.
El representante de las víctimas en Santander afirmó que apoyan el proceso de paz y los mecanismos que ello requiera, aún si se trata de un plebiscito.
“Respaldamos y apoyamos el proceso de paz y vamos a tratar de sacar adelante la refrendación de estos acuerdos. Las víctimas y la sociedad en general deben apoyar este proceso para acabar con el negocio de la guerra, que ha sido rentable y ha sido aplicado en Colombia a rajatabla (…). Independientemente de las diferencias somos realistas, y así sea con plebiscito debemos respaldar la terminación del conflicto con las Farc”, afirmó.
Orlando Burgos recalcó además la importancia de que los acuerdos con el Eln también lleguen a buen término, pues “es un tema pendiente con la sociedad, en el que consideramos el gobierno debe asumir una posición más fuerte para la terminación del conflicto”, expresó.
Al respecto, Luis Alfonso Aparicio, director de la Unidad de Atención a Víctimas en Santander, manifestó que los anuncios hechos por el Gobierno “nos comprometen aún más con la Unidad y con los más de 8 millones de víctimas del país. Pasar la página de guerra y violencia es volver al progreso y constituye una oportunidad para las instituciones”.
Frente a la atención integral a las víctimas, Aparicio manifestó que esperan directrices del Gobierno Nacional una vez concluya la firma del acuerdo definitivo. “Una vez firmado el acuerdo definitivo tendremos las pautas para las acciones a aplicar. No solo es una responsabilidad de la Unidad de Víctimas, debemos empezar a construir paz desde las regiones, con un compromiso de toda la comunidad, de las instituciones, de la academia, de los gremios y comunidad en general”, agregó.
El Director de la Unidad de Víctimas en Santander destacó como un hecho sin precedentes, que Colombia ha avanzado en la negociación de la paz en medio del conflicto. “La gran apuesta de reparación integral a las víctimas en medio del conflicto es un experiencia que no tiene precedentes, y vamos a avanzar para que los municipios y departamentos incluyan la implementación de políticas públicas de víctimas en los territorios”.
Cuestionan la restitución de tierras
El proceso de restitución de tierras es el más cuestionado por las víctimas, quienes aseguran que no han sido suficientemente efectivos.
“Se ha cumplido en un 2% con la restitución de tierras y eso nos dice que no ha funcionado. No vamos a señalar a la Unidad de Tierras, pero sí es necesario reestructurar el papel de éste, porque un predio se vuelve un problema para la víctima”, manifestó Orlando Burgos.
El representante de las víctimas de Santander aseguró que debido a que no hay garantías de seguridad para regresar al predio, la gente teme volver a ocupar estos terrenos. “Además falta la integración y articulación de otros factores como proyectos productivos, capacitación, salud, entre otros. La ley tiene que ser reformada a profundidad o generar un nuevo esquema”, precisó.
Con fe en el proceso de paz
De acuerdo con Miguel de la Vega, representante de la Mesa municipal de Víctimas de Bucaramanga, los afectados en la Ciudad Bonita también celebran los acuerdos pactados.
“Vemos satisfactoriamente lo que se acaba de firmar. Esta es una propuesta que desde hace rato las víctimas veníamos abanderando. Sabíamos que negociar en medio del conflicto iba a ser complicado, y con la firma del cese al fuego creemos que más que un acuerdo es un triunfo del ciudadano del común que consideraba que no se podía”, manifestó De la Vega.
A su turno, Mariela Triana, representante de las mujeres víctimas del conflicto armado en Santander, añadió que con estos acuerdos esperan que la paz y la reparación sea integral.
“Nosotras las mujeres, desde el enfoque diferencial de género, esperamos que no se vuelva a repetir los hechos que nos victimizan. Queremos también agradecer a las personas que participaron de este acuerdo, porque representa un logro para nosotros, es una realidad”, manifestó.
De acuerdo con Triana, en la región son aproximadamente 15 mil mujeres, maltratadas, abusadas y desplazadas producto del conflicto armado, y son ellas las que no solo tienen fe en el proceso de paz, “sino que también ponemos nuestras esperanzas en que con él vendrá una paz verdadera, y esa es una paz que incluya una reparación integral”.
Una circunscripción especial
La discusión de una circunscripción especial para las víctimas es la propuesta que formula la Mesa Departamental de Víctimas, tras argumentar que la idea es, desde el marco humanitario, “buscar no garantías, sino reglas iguales para la participación en espacios como concejos y el Congreso de la República”.
Para esta propuesta la Mesa presentó un documento de 34 puntos, que fue enviado a la dirección le mesa de negociación en La Habana, y del cual esperan una respuesta.














