El pontífice pidió reconocer el valor cultural gitano y promover un futuro basado en la paz, la dignidad y el diálogo entre los pueblos.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Durante el Jubileo celebrado en el Vaticano, el papa León XIV dirigió un emotivo mensaje a las comunidades gitanas, romaníes, sinti y caminantes, instándolas a convertirse en protagonistas activos del cambio social y cultural que vive el mundo. Aunque su llamado fue de esperanza, también incluyó una profunda reflexión sobre la exclusión histórica que estos pueblos han padecido y el papel que pueden desempeñar en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
Reconocer el valor cultural y superar la exclusión
El pontífice señaló que, durante casi un milenio, los pueblos gitanos han recorrido el mundo como peregrinos en un contexto de desigualdad y marginación. León XIV lamentó que los modelos de desarrollo moderno los hayan dejado al margen de la educación, la cultura y los derechos, pese al enorme valor de su herencia cultural.
“Durante casi mil años habéis sido peregrinos y nómadas en un contexto que ha ido construyendo modelos de desarrollo injustos e insostenibles”
En su mensaje, subrayó que el sistema que los ha relegado es el mismo que hoy genera profundas brechas sociales, crisis ambientales y conflictos.
El pontífice destacó que el ejemplo de resistencia y sabiduría de estas comunidades puede convertirse en inspiración para una sociedad que busca reconstruirse sobre los valores de la inclusión y el respeto mutuo.
Hermanos y hermanas romaníes, sintis y caminantes, ustedes pueden ser testigos vivos de la importancia fundamental de estas tres cosas: confiar solo en Dios, no apegarse a ningún bien mundano, mostrar una fe ejemplar en obras y palabras. No es fácil vivir así. Se aprende…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) October 18, 2025
Diálogo y esperanza: el camino hacia un mundo sin guerra
León XIV insistió en que los pueblos gitanos no deben ser vistos únicamente como víctimas, sino como actores esenciales de un nuevo comienzo basado en la dignidad y el diálogo. Recordó las palabras de Benedicto XVI, quien los definió como un pueblo sin ambiciones de poder ni nacionalismos, e hizo un llamado a continuar siendo “itinerantes en el Espíritu y pobres de corazón”.
Asimismo, resaltó la conexión espiritual y cultural que los pueblos gitanos mantienen con la naturaleza, un vínculo que —dijo— el progreso moderno ha olvidado. “Las etnias que han desarrollado un tesoro cultural ligado a la naturaleza perciben las sombras del progreso que otros no ven”, reflexionó.
En el cierre del encuentro, un niño preguntó al papa si era posible crecer en un mundo sin guerra. León XIV respondió que la paz solo será alcanzable cuando la humanidad aprenda a dialogar y respetar sus diferencias.
El mensaje fue recibido con aplausos y emoción por las comunidades presentes, que vieron en sus palabras un reconocimiento histórico a su dignidad. Con esta exhortación, el pontífice reafirmó que el verdadero cambio comienza cuando cada pueblo se siente parte activa de la historia y del porvenir de la humanidad.















