Ante el Consejo de Estado fue instaurada la demanda de pérdida de investidura contra cinco de los nueves senadores de la Comisión Séptima que promueven el hundimiento de la reforma a la salud de Petro.

Publicado por: Redacción Política
La veeduría Colombia Decente, representada por el abogado Alcides Arrieta Meza demandó ante el Consejo de Estado la pérdida de investidura de cinco de los nueves senadores que actualmente promueven al ponencia negativa y archivo de la reforma a la Salud, por presunto conflicto de intereses, debido a la relación de los congresistas demandados con las firmas Keraly SAS, y el Grupo Bolívar, relacionadas con el sector salud.
Según la demanda, los senadores Miguel Ángel Pinto Hernández, del Partido Liberal; Norma Hurtado Sánchez, del Partido de la U; Josué Alirio Barrera y Honorio Henríquez Pinedo, ambos del Centro Democrático; y Berenice Bedoya Pérez, del ASI, estaban inhabilitados para discutir los temas relacionados con la reforma a la salud ya que sus partidos recibieron donaciones de Keraly SAS, y el Grupo Bolívar en las elecciones legislativas del 2022, por lo que debieron haber declarado impedidos para estudiar y radicar la ponencia negativa de la reforma a la salud de Gustavo Petro.
“Solicito que mediante el trámite legal establecido en la Ley 1181 de 2018 se declare la pérdida de investidura de los senadores Alirio Barrera y Honorio Henríquez entre otros, por violación del régimen de conflicto de intereses”, se lee en la demanda.
Lea también: Reforma a la salud: ¿con sus horas contadas en el Senado?
Trámite a recusaciones
Paralelamente, en el Senado de la República se lleva a cabo la sesión de la Comisión de Ética de la corporación legislativa para revisar las recusaciones presentada por el Pacto Histórico, coalición de partidos que respaldan al presidente Petro, en contra de los senadores Miguel Ángel Pinto Hernández, Norma Hurtado Sánchez, Josué Alirio Barrera, Honorio Henríquez Pinedo, y Berenice Bedoya Pérez, por supuesto conflicto intereses para tramitar la reforma a la salud.

Con esta estrategia la bancada de gobierno y sectores que apoyan la reforma intentan dejar por fuera del trámite a los cinco senadores y de este modo bajar el quórum para poder aprobar el proyecto de ley con solo cuatro votos en su tercer debate en el congreso.















