En el orden del día en la plenaria del Senado primero está la votación de las apelaciones y luego la consulta popular.

Pese a que estaba previsto que en el primer punto del día de la plenaria del Senado estuviera la votación de la consulta popular, el presidente de la corporación, Efraín Cepeda, modificó la agenda y le dio prioridad a la votación de la apelación de la reforma laboral que se hundió en la Comisión Séptima.
“De nuevo las trampitas del tristemente celebre Presidente del Senado, Efraín Cepeda, para torpedear la consulta popular. Le tienen pavor al poder popular expresándose en las urnas. ¡No lo vamos a permitir!“, dijo el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
Al comenzar la plenaria de hoy, congresistas como Inti Asprilla e Isabel Zuleta cuestionaron el cambio en la agenda del día, argumentando que quieren restarle tiempo a la votación de la consulta popular.

Hay dos informes de la apelación. Uno pide hundir por completo la reforma laboral y el otro revivirla, razón por la cual la última palabra la tendrá la plenaria que también someterá a votación la consulta popular.
“Si se revive la reforma laboral con la apelación no dan los tiempos. Hoy esa iniciativa está hundida y es una burla ¿Diez semanas después es que van a tomar la decisión? ¿Eso es serio?“, dijo el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Tanto el Gobierno como los sectores petristas no quieren dar la discusión de la apelación toda vez que los tiempos no alcanzan para aprobar la iniciativa antes de que termine la legislatura, el 20 de julio.
“Presidente, nos pide tranquilidad al Gobierno, y nos dice que nos calmemos. Los únicos que no hemos tenido garantías hemos sido las bancadas de Gobierno”, dijo la senadora del Pacto Histórico, María José Pizarro.

















