Política
Jueves 29 de enero de 2026 - 05:37 PM

Daniela Torres Zárate: Consejo de Estado ordenó respetar la alternancia de género en el Concejo de Bucaramanga

El Consejo de Estado tumbó la elección del primer vicepresidente del Concejo de Bucaramanga para 2026 por violar la alternancia de género. Daniela Torres Zárate es la única opción femenina para integrar la Mesa Directiva.

La concejala de la oposición, Daniela Torres, demandó la elección de la mesa directiva argumentando que se le vulneró el derecho a ser parte de la vicepresidencia.
La concejala de la oposición, Daniela Torres, demandó la elección de la mesa directiva argumentando que se le vulneró el derecho a ser parte de la vicepresidencia.

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Publicado por: John Arias

El Consejo de Estado ratificó la nulidad de la elección de Andrés Felipe Díaz Arévalo como primer vicepresidente de la Mesa Directiva del Concejo de Bucaramanga para 2026, al determinar que no se garantizó la participación alternada entre hombres y mujeres en cargos de oposición. De esta manera, el cabildo deberá hacer una nueva elección para este cargo, en el que solo Daniela Torres Zárate cumple los requisitos, al ser la única mujer entre los 19 concejales electos para el periodo 2024-2027.

De acuerdo con la alta corte, la designación de Díaz Arévalo violó el principio de alternancia de género establecido en la Ley 1909 de 2018, conocida como el Estatuto de la Oposición. La controversia se originó cuando once concejales votaron por Díaz Arévalo, del movimiento Alianza Democrática Amplia (ADA), sobre Daniela Torres Zárate, del partido Alianza Verde, quien obtuvo siete votos. Los concejales que respaldaron a Díaz Arévalo argumentaron que, al ser un hombre de orientación homosexual, su elección cumplía con el requisito de alternancia. Sin embargo, la Sección Quinta del Consejo de Estado rechazó esta interpretación de manera contundente.

“Pese a que fui postulada como candidata y era la única mujer en la Corporación, la mayoría de concejales eligió a un hombre, argumentando que su orientación sexual permitía tener por cumplido el mandato de alternancia. Ante este desconocimiento expreso de la norma, interpuse demanda de nulidad electoral contra dicha elección”, recordó a Vanguardia Torres Zárate.

Seguidamente, el Tribunal Administrativo de Santander, mediante sentencia del 15 de octubre de 2025, declaró la nulidad del acto de elección del primer vicepresidente del Concejo para la vigencia 2026. “El Tribunal concluyó que el principio de alternancia entre hombres y mujeres es una acción afirmativa dirigida exclusivamente a garantizar la participación política de las mujeres, como grupo históricamente discriminado. Precisó que la orientación sexual de un hombre no puede sustituir el turno legalmente asignado a una mujer”, explicó la demandante.

El caso fue llevado a la Sección Quinta del Consejo de Estado, donde se confirmó íntegramente el fallo de primera instancia, en sentencia del 22 de enero de 2026.

La decisión judicial

La magistrada ponente, Gloria María Gómez Montoya, explicó que el artículo 18 de la Ley 1909 de 2018 establece que la participación de la oposición en las mesas directivas “debe alternarse en períodos sucesivos entre hombres y mujeres”, constituyendo una acción afirmativa específica para garantizar la participación política femenina. El fallo señala que durante 2024 y 2025 la primera vicepresidencia del Concejo fue ocupada por hombres, por lo que en 2026 correspondía a una mujer según el mandato de alternancia.

En este sentido, se desestimaron varios argumentos presentados por los apelantes. En primer lugar, el tribunal fue enfático en distinguir entre género y orientación sexual. “El señor Andrés Felipe Díaz Arévalo es una persona de género masculino”, señaló el fallo, agregando que la alternancia es “una garantía exclusiva del género femenino”.

Por otro lado, los apelantes argumentaron que Torres Zárate había perdido su derecho al no postularse en 2024 y 2025. No obstante, el Consejo de Estado rechazó esta tesis, estableciendo que “la alternancia es un derecho de las mujeres” y su ejercicio es voluntario, no obligatorio.

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Nueva elección

Así las cosas, quedó en firme la sentencia del Tribunal Administrativo de Santander, que le ordenó al Concejo de Bucaramanga respetar el mandato de alternancia y garantizar un espacio para las mujeres en la Mesa Directiva de esa corporación.

De esta manera, se deberá realizar nuevamente la elección del cargo a primer vicepresidente. Esto no afecta la elección de Robin Hernández Reyes como presidente del Concejo para 2026, ni la de Luis Eduardo Ávila Castelblanco como segundo vicepresidente.

La sentencia se limita a declarar la nulidad de la elección de Díaz Arévalo, pero no lo sustituye automáticamente por Daniela Torres Zárate. Formalmente, debe hacerse una nueva elección con postulaciones y votación.

En la práctica, y dada la composición del Concejo, Daniela Torres Zárate debe resultar electa, a menos que ella misma decline la postulación. Solo ella cumple los requisitos al ser la única mujer concejal electa en Bucaramanga y pertenecer a un partido de oposición (Alianza Verde).

Torres Zárate subrayó que el Concejo de Bucaramanga tiene la obligación clara de dar cumplimiento inmediato a ese fallo judicial. “La elección tiene que hacerse en el periodo de ordinarias que inicia en el mes de marzo, conformar esa Mesa Directiva de acuerdo con el mandato de alternancia entre hombres y mujeres. La sentencia del fallo es súper clara, deben garantizar la participación efectiva de las mujeres, deben dar cumplimiento a esa alternancia. No hacerlo no solo sería desacatar una sentencia, sino insistir en una práctica que la justicia ya declaró contraria a la ley y a la Constitución. Eso puede llevar, obviamente, a responsabilidades graves para el Concejo. Lo que sigue es la ejecución del fallo”.

Por su parte, el concejal Andrés Felipe Díaz Arévalo confirmó a Vanguardia que respetará la decisión judicial, por lo que no aspirará a este cargo. Igualmente, el actual presidente de la Mesa Directiva de la corporación, Robin Hernández Reyes, señaló que actualmente todos los cabildantes están en sintonía y acatarán la decisión de forma respetuosa. De esta manera, luego de dar inicio a las sesiones ordinarias el próximo 1 de marzo, se procederá a realizar la elección. “La ley nos impide hacerlo antes”, resaltó Hernández.

“Elijo resistir para abrirles camino a otras”

Tras conocerse la decisión, Daniela Torres aseguró que este logro no corresponde a un simple triunfo jurídico o victoria personal. “Resistimos con todas las fuerzas dentro del Concejo de Bucaramanga, resistimos al sistema, a la presión política que muchas veces ocurre. Lo hicimos para crear ese precedente importante y único para Bucaramanga y, obviamente, para el país. Esta es una confirmación de que cuando las mujeres reclamamos, decidimos demandar a pesar de los costos políticos que esto conlleva, marcamos un precedente importante. Elijo resistir para abrirle camino a otras”.

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De acuerdo con Torres, esta batalla judicial no se trataba de pedir un favor, sino de exigir el cumplimiento de una ley. “Como única mujer en el Concejo, este proceso ha sido también una forma de resistencia. Resistir, primero, a la normalización de mesas directivas compuestas solo por hombres. Resistir a la idea de que la participación femenina es simplemente opcional y resistir a que las acciones afirmativas en favor de las mujeres, las leyes que protegen hoy a las mujeres, se conviertan en letra muerta, se conviertan en un simple papel”.

La sentencia recuerda que la Corte Constitucional, al revisar el Estatuto de la Oposición en 2018, determinó que esta medida afirmativa “propende por la visibilización de las mujeres y su empoderamiento en el escenario político, del cual, tradicionalmente, se ha encontrado excluida”.

La sentencia enfatiza que las acciones afirmativas a favor de las mujeres en política responden a una discriminación histórica documentada. Citando cifras de ONU Mujeres Colombia, el fallo recuerda que en las elecciones de 2015, las mujeres representaban apenas el 16,6 % de los concejales del país.

El Consejo de Estado aclaró que esta medida no constituye discriminación hacia la comunidad LGBTIQ+, sino que busca remediar específicamente “la baja representación femenina en los órganos de poder”.

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Con esta decisión, el Consejo de Estado ratifica que el cumplimiento de la alternancia de género es un mandato imperativo que debe observarse en las corporaciones públicas, independientemente de la orientación sexual de los candidatos.

“La participación política de las mujeres no va a ser más simbólica, no va a ser más opcional, no va a quedar más en letra muerta y no nos van a ‘mamar más gallo’ para formar parte de la Mesa Directiva. Nosotros ya tenemos un mandato claro y exigible, esto no va a quedar a voluntad de los hombres que conformen los concejos municipales. Cualquier mujer que sienta que hace parte de un sistema que está en contra de ella, o de pronto una mujer que se sienta sola como fue en mi caso, esa sentencia siempre le va a recordar que no está sola y que claramente la justicia va a estar siempre a su lado”, subrayó Torres.

“Este proceso de resistir no ha sido fácil. Realmente lo pensé muchas veces, le di muchas vueltas en mi cabeza porque sabía que esta decisión iba a tener un costo político, porque así funciona el sistema, lamentablemente, especialmente dentro de las dinámicas internas del Concejo. Y este costo no es abstracto, se materializa, obviamente, con silencios, bloqueos, decisiones… por ejemplo, como la no aprobación de mi proyecto de acuerdos sobre violencia política, que pasó dos veces por plenaria sin prosperar”, comentó.

Torres afirmó que incomodar le ha traído consecuencias. “Demandar no era lo esperado para muchos y ese miedo que siempre tuve no era infundado. Aun así, tomé esa decisión, porque para que hoy yo esté ahí sentada en el Concejo, muchas mujeres antes tuvieron que antecederme, tuvieron que sacrificarse, dejar sus conocimientos, sus luchas, incluso asumir desgastes emocionales enormes para abrir espacios que han sido históricamente diseñados para hombres. Honrar esa memoria también es no callar. Yo no hubiera podido estar en el Concejo sentada si otras mujeres no hubieran tenido que resistir, entonces hoy yo decido resistir para abrirle camino a otras mujeres que siguen detrás mío. No niego que, obviamente, este proceso me generó un desgaste emocional profundo. Siempre va a costar, siempre va a doler, a veces se paga con soledad, pero hoy puedo decir, con la tranquilidad que me da la convicción, que valió la pena”, concluyó Torres.

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Publicado por: John Arias

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