La exdirectora de la cartera educativa en Bogotá asume el reto nacional. Conozca su visión sobre equidad social y el manejo de las finanzas públicas.

La carrera por la Casa de Nariño ha entrado en una fase decisiva este jueves, tras el anuncio oficial de una de las alianzas más esperadas en el espectro político del centro. En un evento realizado en la capital del país, se confirmó el nombre de la figura que acompañará al exgobernador de Antioquia en su tercer intento por alcanzar la Presidencia de la República. El movimiento Dignidad y Compromiso busca consolidar una propuesta basada en la solvencia técnica y el conocimiento profundo de los problemas estructurales de la nación, especialmente en las áreas de educación y desigualdad social.
La elegida para este reto es Edna Bonilla Sebá, reconocida académica y exsecretaria de Educación de Bogotá, quien llega a la contienda nacional tras haber gestionado una de las carteras más complejas de la administración distrital. Su designación no es fortuita; responde a una estrategia clara de Fajardo por rodearse de perfiles expertos que refuercen su bandera histórica: la educación como motor de transformación social. Bonilla, quien se define como una “hija de la educación pública”, asume por primera vez el desafío de una aspiración por voto popular, aportando un matiz de gestión técnica y académica a una campaña que promete distanciarse de la polarización tradicional.
¿Sabías que la educación pública enfrenta desafíos únicos en Bogotá y Medellín? 📚💬 En el nuevo episodio de El Profesor, conversé con Edna Bonilla y Felipe Gil, dos líderes que han impulsado proyectos para transformar esta realidad desde Bogotá y Medellín/Antioquia. Hablamos del… pic.twitter.com/An9gIT2yGb
— Sergio Fajardo (@sergio_fajardo) October 28, 2024
Trayectoria de una académica en el sector público
Con una trayectoria que supera los 25 años, Edna Bonilla es una cara familiar en los círculos académicos y de políticas públicas del país. Contadora pública de la Universidad Nacional de Colombia y doctora en Estudios Políticos, su formación le ha permitido navegar con destreza entre los números y la realidad social. Como profesora asociada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional y directora nacional de Extensión de la misma institución, ha liderado investigaciones clave sobre economía urbana y tributación, sumando más de 50 publicaciones que la avalan como una experta en la materia.
Antes de su paso por la Secretaría de Educación, Bonilla ya conocía los engranajes del servicio público. Se desempeñó como gerente de la Caja de Vivienda Popular y secretaria de Hábitat, cargos donde tuvo que enfrentar retos de desarrollo urbano y política social. Sin embargo, fue su liderazgo entre 2020 y 2023 lo que la puso bajo los reflectores nacionales. Durante la pandemia de COVID-19, estuvo al frente del sistema educativo de Bogotá, manejando el presupuesto más alto de la historia de la ciudad para el sector y garantizando la permanencia de miles de estudiantes en el sistema escolar.

Gestión de políticas públicas y equidad social
El legado de Bonilla en la administración de Claudia López se centra en la reducción de brechas. Programas como “Jóvenes a la U”, que benefició a cerca de 40.000 estudiantes con acceso a educación superior gratuita, son hoy cartas de presentación fundamentales para su nueva etapa política. Su enfoque siempre ha estado orientado a que el origen de un ciudadano no determine su futuro, una visión que encaja perfectamente con el discurso de Fajardo sobre las oportunidades y la superación de la pobreza extrema mediante el conocimiento.
La llegada de Bonilla a la campaña presidencial de 2026 refuerza el componente de “centro técnico” que busca atraer al electorado indeciso. En un escenario donde los nombres de otros contendientes ya empiezan a polarizar el debate, la dupla Fajardo-Bonilla apuesta por la serenidad y la experiencia comprobada en el manejo de lo público. Para la exsecretaria, este paso representa la transición de la ejecución de políticas locales a la formulación de un proyecto de país que priorice la inversión en bienes públicos y la equidad fiscal como pilares de la estabilidad democrática.















