El exgerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, Ludwig Stünkel García, fue condenado a cinco años y cuatro meses de prisión por interés indebido en la celebración de contratos.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Bucaramanga condenó, en decisión de primera instancia, a cinco años y cuatro meses de prisión a Ludwig Stünkel García, exgerente del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, tras hallarlo responsable del delito de interés indebido en la celebración de contratos.
La decisión judicial le impuso a Stünkel García una multa equivalente a 66 salarios mínimos legales vigentes y una inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas durante 80 meses. En el fallo, el despacho absolvió a Liliana Bohórquez Rueda y determinó que el exgerente continuará en libertad hasta que la sentencia quede ejecutoriada.
En el mismo fallo, el despacho absolvió a Liliana Bohórquez Rueda.
A pesar de que al exfuncionario le fueron negados los beneficios de prisión domiciliaria y la suspensión condicional de la ejecución de la pena por tratarse de un delito contra la administración pública, el juzgado decidió no librar orden de captura inmediata.
¿De qué trata el proceso en el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga?
El proceso penal se originó en 2015 a raíz de las irregularidades detectadas en la Invitación Pública No. IP-AMB-001-15, adelantada para adjudicar el Contrato No. 017 de 2015 por más de $41.600 millones y un plazo de ejecución de 14 meses.
El proyecto contemplaba la construcción de la Planta de Tratamiento de Agua Potable Los Angelinos, la Planta de Tratamiento de Lodos Bosconia y la puesta en marcha del sistema de regulación del río Tona – Embalse de Bucaramanga.
Durante el juicio se comprobó que Stünkel García, quien ejerció la gerencia de la entidad entre mayo de 2012 y septiembre de 2016, intervino de forma directa en la etapa precontractual para direccionar la adjudicación hacia un oferente específico.
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Pese a las advertencias de dependencias técnicas y jurídicas del propio AMB y de otros competidores, la gerencia mantuvo cláusulas altamente restrictivas en los pliegos de condiciones. Entre las exigencias figuraban requisitos de experiencia previa en consorcios igual o superior al 50 %, niveles específicos de facturación en obras hidrosanitarias y especificaciones dirigidas a marcas concretas de maquinaria. Estas barreras eliminaron la libre concurrencia y permitieron que la licitación culminara con un único proponente, el Consorcio Suratá 2015, al cual le fue adjudicado el millonario contrato.
A pesar de que al exfuncionario le fueron negados los beneficios de prisión domiciliaria y la suspensión condicional de la ejecución de la pena por tratarse de un delito contra la administración pública, el juzgado decidió no librar orden de captura inmediata.
El despacho fundamentó la medida en la buena conducta procesal de Stünkel García, quien acudió a todas las citaciones presenciales y virtuales durante casi nueve años de proceso sin registrar intentos de evasión. Por esta razón, el exgerente afrontará en libertad la apelación ante el Tribunal Superior de Bucaramanga.















