Barichara es uno de los municipios que más rápido sufre normalmente los embates del verano debido a la ausencia de una fuente hídrica estable que pueda abastecer el acueducto local, y al alto consumo que genera el turismo.


Publicado por: Redacción Regional
En la mañana de ayer los Bomberos Voluntarios de Barichara estaban terminando las labores de mitigación para que el incendio forestal que se presentó en la vereda El Paramito no se reactivara.
Marcos Angarita, comandante de este grupo, manifestó su preocupación por que entre el fin de semana reciente fueron tres los casos que se presentaron y en diciembre van cinco. Los casos se dan en medio de la fuerte sequía que afecta al municipio y que aumenta los riesgos de los incendios forestales.
El último, por ejemplo, cuya causa está por definir, se cree fue causado por la pólvora que se lanzó cerca al lugar.
Sin embargo, hay otra situación que preocupa a los voluntarios de bomberos y por la que ya se dio el aviso a las autoridades municipales y ambientales para que presten atención.
Uno de los conatos del fin de semana pasado se presentó en la vereda Pinos, cerca al centro poblado de Guane. Allí, dijo Angarita, se presenta una deforestación bastante grande en un terreno, que al parecer se va a parcelar, por lo vienen quemando toda clase de arboles y vegetación, muy cerca del camino real que comunica a Barichara con Guane, dejando una gran marca ambiental y generando riesgos por la temporada de verano que enfrenta el municipio.
Hay escasez de agua
De acuerdo con el comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barichara, llevan casi un mes sin lluvias y la escasez del líquido se empieza a sentir con fuerza.
Muestra de ello es que diariamente se entregan por lo menos cinco carrotanques con agua en las veredas y en el casco urbano, especialmente en los negocios como hoteles y restaurantes.
Barichara es uno de los municipios que más rápido sufre normalmente los embates del verano debido a la ausencia de una fuente hídrica estable que pueda abastecer el acueducto local, que recibe el agua normalmente de la represa El Común, desde donde también va el líquido para Villanueva.
Néstor Álvarez Mantilla, gerente de Acuaescoop, acueducto comunitario encargado de la administración de El Común, dijo que actualmente el nivel de la represa -que tiene capacidad para un millón de metros cúbicos- está un metro por debajo de su máximo porque llegada la temporada decembrina aumentó el consumo fuertemente y no ha llovido.
El racionamiento a los acueductos de los cascos urbanos de Villanueva y Barichara empezará cuando el nivel esté dos metros por debajo y al paso que se va, eso no tardará mucho. Por ahora, entendiendo que el embalse de la quebrada La Laja presenta una reducción de 1,50 metros, ya se empezó a hacer sectorización del servicio de agua en las veredas.
Alfonso Rodríguez Patiño, alcalde de Barichara, reconoció que el verano se está sintiendo con fuerza y como en años anteriores se evalúa la declaración de la calamidad pública.
Sin embargo, al estar a punto de terminar su periodo y lo que representa la llegada del nuevo mandatario, Rodríguez Patiño expresó que hoy se tiene prevista una reunión con la participación del nuevo Alcalde o alguien de su equipo de trabajo.
Rodríguez Patiño aseguró que la importancia de la calamidad pública es el plan de acción que implica, y en este caso quisiera hacer la declaratoria teniendo en cuenta las acciones que quisiera tomar el Alcalde electo o, si es el caso, dejarle la decisión a la nueva Administración Local.














