Santander
Domingo 12 de julio de 2026 - 02:05 PM

Restringen paso en la vía Bucaramanga-San Gil: la creciente del río Chicamocha erosionó el terreno

La erosión del terreno provocada por la creciente del río Chicamocha obligó a mantener el paso a un solo carril y a suspender el tránsito de vehículos de carga pesada mientras avanzan las evaluaciones técnicas.

Las imágenes muestran la magnitud de la afectación en el sector del puente Pescadero, donde la fuerza del río Chicamocha debilitó el terreno que sostiene la carretera y obligó a implementar medidas de prevención para evitar una emergencia mayor. Foto suministrada // Vnaguardia.
Las imágenes muestran la magnitud de la afectación en el sector del puente Pescadero, donde la fuerza del río Chicamocha debilitó el terreno que sostiene la carretera y obligó a implementar medidas de prevención para evitar una emergencia mayor. Foto suministrada // Vnaguardia.

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Publicado por: Giselle Y. Jejen Herera

La temporada de lluvias vuelve a poner en riesgo la movilidad por uno de los principales corredores viales de Santander. La vía Bucaramanga-San Gil, que hace parte de la Ruta Nacional 45A07 y conecta el área metropolitana con el sur del departamento, Boyacá y el centro del país, registra restricciones en el sector del puente Pescadero, entre Piedecuesta y Aratoca.

En este punto, la creciente del río Chicamocha erosionó el terreno que sostiene la carretera, comprometiendo la estabilidad de la banca, es decir, el tramo de carretera que sostiene la vía) y obligando a las autoridades a adoptar medidas para reducir el riesgo sobre este corredor estratégico.

Vanguardia conoció un documento interno del Instituto Nacional de Vías (Invías) en el que la Dirección Territorial Santander recomendó el cierre parcial del tramo afectado.

El informe, correspondiente al kilómetro 53+024, advierte que la pérdida de parte de la banca representa un riesgo para la seguridad de quienes transitan por la vía y, por ello, plantea restringir el paso de vehículos de carga pesada mientras se realizan las evaluaciones técnicas.

Invías, la Policía de Tránsito y organismos de gestión del riesgo adelantan inspecciones técnicas en el sector del puente Pescadero para definir las obras que permitan recuperar completamente la movilidad en este tramo de la vía nacional. Foto // Suministrada.
Invías, la Policía de Tránsito y organismos de gestión del riesgo adelantan inspecciones técnicas en el sector del puente Pescadero para definir las obras que permitan recuperar completamente la movilidad en este tramo de la vía nacional. Foto // Suministrada.

La medida quedó oficializada mediante la Resolución 3351 del 12 de julio de 2026 del Ministerio de Transporte.

A partir de entonces, el paso permanece habilitado únicamente por un carril para vehículos livianos, mientras que el tránsito de carga pesada continúa suspendido en ambos sentidos hasta que las condiciones del terreno permitan restablecer la movilidad de forma segura.

Un corredor estratégico para el departamento

Este corredor vial es clave para la economía y la movilidad de Santander, pues concentra el tránsito de pasajeros, transporte de carga y vehículos particulares que se desplazan entre el área metropolitana de Bucaramanga, el sur del departamento y el centro del país. Por ello, cualquier restricción repercute en el abastecimiento de mercancías, la actividad comercial y los tiempos de desplazamiento.

Como parte de las medidas adoptadas, las autoridades instalaron controles para impedir el paso de vehículos de carga pesada. En sentido Bucaramanga-San Gil, la restricción se aplica desde el sector de la estación de servicio La Playa, en Pescadero, mientras que en sentido San Gil-Bucaramanga el control se realiza en El Ramal, a la entrada de Aratoca.

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Mientras se supera la emergencia, Invías recomendó utilizar como rutas alternas los corredores Tunja-Duitama-Málaga-Pamplona-Bucaramanga y Socorro-Zapatoca-Girón, especialmente para los vehículos de carga.

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En el lugar permanecen uniformados de la Seccional de Tránsito y Transporte de Santander, quienes regulan el tráfico, mantienen la señalización preventiva y acompañan las inspecciones técnicas para establecer la magnitud de los daños ocasionados por la creciente del río Chicamocha.

En sentido Bucaramanga-San Gil, la restricción se aplica desde el sector de la estación de servicio La Playa, en Pescadero, mientras que en sentido San Gil-Bucaramanga el control se realiza en El Ramal, a la entrada de Aratoca. Foto // Suministrada.
En sentido Bucaramanga-San Gil, la restricción se aplica desde el sector de la estación de servicio La Playa, en Pescadero, mientras que en sentido San Gil-Bucaramanga el control se realiza en El Ramal, a la entrada de Aratoca. Foto // Suministrada.

Un problema que no es nuevo

Aunque esta situación se repite desde hace varios años, en diálogo con Vanguardia, Eduard Jesús Sánchez, jefe de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Santander, explicó que las crecientes del río Chicamocha han deteriorado de forma recurrente el terreno que sostiene la carretera, especialmente durante las temporadas de lluvias.

“Siempre hemos tenido emergencias en este sector. El río empieza a erosionar el terreno por debajo de la carretera y eso mantiene la vía en riesgo. Lo que se necesita es una intervención definitiva por parte del Gobierno Nacional”, afirmó.

El funcionario explicó que la Gobernación de Santander no puede ejecutar una obra de fondo en este corredor, ya que se trata de una vía nacional cuya atención corresponde al Invías y al Ministerio de Transporte.

Además, indicó que las lluvias registradas durante los últimos días están asociadas al ingreso de frentes fríos, lo que incrementó el caudal del río Chicamocha y aceleró el deterioro del terreno en este tramo de la carretera.

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El riesgo continúa

Ante este panorama, transportadores, habitantes del sector y autoridades insisten en la necesidad de acelerar una intervención definitiva que permita proteger este tramo de la vía y evitar que, en futuras temporadas de lluvias, la emergencia obligue a un cierre total del corredor.

Mientras avanzan las evaluaciones técnicas para definir las obras necesarias, las autoridades mantienen el monitoreo permanente sobre la estabilidad del terreno y el comportamiento del río Chicamocha.

Sánchez reiteró el llamado al Gobierno Nacional para priorizar una solución estructural y no únicamente medidas temporales de restricción. “Mientras no exista una intervención definitiva, este corredor seguirá enfrentando el mismo riesgo cada vez que se presenten lluvias intensas”, concluyó.

El corredor vial Bucaramanga-San Gil-Bogotá ha enfrentado en anteriores ocasiones cierres por derrumbes y caída de rocas, eventos que aumentan durante las temporadas de lluvias y afectan la movilidad entre Santander y el centro del país. Derrumbe en la vía a San Gil, antecedentes.
El corredor vial Bucaramanga-San Gil-Bogotá ha enfrentado en anteriores ocasiones cierres por derrumbes y caída de rocas, eventos que aumentan durante las temporadas de lluvias y afectan la movilidad entre Santander y el centro del país. Derrumbe en la vía a San Gil, antecedentes.

Aunque las restricciones buscan garantizar la seguridad de quienes transitan por el corredor, las autoridades coinciden en que la solución de fondo sigue pendiente.

Mientras no se ejecute una intervención estructural para proteger la banca de la carretera frente a la erosión del río Chicamocha, este tramo continuará siendo uno de los puntos más vulnerables de la vía Bucaramanga-San Gil cada vez que se intensifiquen las lluvias.

Publicado por: Giselle Y. Jejen Herera

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