La vía de mayor importancia para el desarrollo de Santander se debate entre el mal estado de la calzada, las protestas ciudadanas, las promesas de modernización incumplidas y los ‘pañitos de agua tibia’ para sus problemas estructurales. Su intervención será prioridad en las peticiones al Gobierno Nacional entrante.
Al Gobierno Petro le queda menos de un mes de mandato y, aunque en la actualidad se invierten algunos recursos para el mantenimiento de la vía a Bogotá, producto de las constantes manifestaciones de la comunidad, usuarios de la vía advierten que se requiere una solución integral al pésimo estado de la carretera.
Frente a este panorama, las autoridades departamentales incluyeron el proyecto de modernización de esta vía entre las peticiones centrales que se le harán al presidente electo, Abelardo de La Espriella, durante el empalme regional del próximo martes en Santander.
Peajes operando ‘a medias’

El 6 de octubre de 2025, los habitantes de la vía entre Bucaramanga y Bogotá se cansaron del abandono estatal.
La baja inversión del Gobierno Nacional para su mantenimiento, la gran cantidad de huecos, el riesgo de accidentes y la ocurrencia de muertes hicieron que los lugareños protestaran y levantaran las talanqueras de cobro de los peajes de Oiba, Curití y Los Curos. Vea también: Video: Vía Bucaramanga - Bogotá: Entre huecos, muertos y abandono
Desde aquella fecha se encuentra suspendido el cobro y, aunque ha habido mesas técnicas entre autoridades y manifestantes, solo se logró un acuerdo.
Precisamente, el frente de protesta que se ubicaba en el peaje de Oiba aceptó reactivar el peaje a cambio de que se invirtieran recursos en la recuperación de la carpeta asfáltica.

Sin embargo, los integrantes del paro en los peajes de Tres Piedras, Curití y Los Curos aseguraron que la protesta continúa porque no confían en el Gobierno Nacional, ya que de los 2,5 billones prometidos en 2024 para la solución integral de la vía se pasó a contratos con mucho menos dinero y destinados solo al mantenimiento.
“Hemos tenido ocho mesas de concertación, donde en cada una Invías nos dice algo diferente. Nos anunciaron hasta un convenio de $700.000 millones con Findeter que nunca se ejecutó. En la última nos trajeron una inversión de $50.000 millones, más una adición de $14.000 millones, pero solo es para un mantenimiento preventivo y no para una solución real para la vía”, manifestó Ramiro Anaya, vocero del Comité de Transportadores y Comunidad de la Ruta 45A.
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Un panorama de desconfianza
Ramiro Anaya, vocero de los manifestantes, dijo que durante los últimos años Invías recaudó cerca de $800.000 millones en los seis peajes que tiene esta vía, pero no se han visto invertidos en la misma.
“Al Gobierno Nacional no le interesa buscarle soluciones a la Ruta 45A. Los recursos que reunieron desde 2017 no se reinvirtieron”, aseveró. Le puede interesar: ¿Hubo acuerdos con los afectados por el mal estado de la vía Bucaramanga-Bogotá?
El líder comunal agregó que, aunque hay un contrato de mantenimiento vial en marcha, “en sitios como el Intra de Piedecuesta hay maquinaria, pero no hay avance de obras. Lo mismo pasa entre Socorro y Bucaramanga”.
En tal sentido, el diputado de Santander, Martín Gutiérrez, reveló que entre los peajes de Los Curos, Curití y Oiba se recaudan entre $30.000 y $45.000 millones al año, pero esa cifra nunca se ha visto reflejada en el estado de la carretera.
“No se ve la inversión en la vía, no se ve limpieza de cunetas, no se ve señalización. Prometieron obras, pero solo se ven reparcheos como el que hicieron en un tramo de Güepsa. ¿Y el resto?”.
Por su parte, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, Juan Carlos Rincón Liévano, hizo un llamado de atención a las autoridades al señalar que “es inaceptable que, contando ya con los diseños o teniéndolos contratados, no se haya avanzado en los tramos Curos-Piedecuesta, las zonas de adelantamiento y las variantes de San Gil, Socorro, Oiba y Barbosa, obras que debieron estar terminadas hace años”.
Solicitud con llamado de urgencia
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz, indicó que hay proyectos que vienen de gobiernos anteriores y que tienen comprometidos recursos de vigencias futuras, como el caso de la vía Barbosa - Bucaramanga.
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En este caso, el mandatario departamental anunció que “esta es una de las necesidades que le vamos a presentar al presidente electo. Le pediremos que el convenio de Los Comuneros (que contempla 2,5 billones) se ponga en ejecución e, inmediatamente, los peajes entren en operación para invertir lo recaudado en esta vía”. Lea también: Vía Bucaramanga - Bogotá: ¿qué debe hacer el nuevo Gobierno ante los problemas del corredor?
El mencionado convenio, según el gobernador de Santander, contempla obras como las variantes de Oiba, San Gil y Socorro; carriles de adelantamiento entre Los Curos y Piedecuesta, y la doble calzada hacia el municipio ‘garrotero’.
Asimismo, Ramiro Anaya, vocero del Comité de Transportadores y Comunidad de la Ruta 45A, agregó que “buscaremos un espacio en el empalme con el Gobierno entrante. Pediremos que el convenio se cumpla y haya garantías para que se nos cumpla”.
Anaya dijo que, en el momento en que se dé luz verde para la puesta en marcha de las obras, cesarán las protestas y las talanqueras de los peajes de Oiba, Curití y Los Curos se bajarán para reactivar el cobro.















