Ha pasado un año desde que se inició la construcción de una placa huella en la vereda Ciénaga Brava, del corregimiento El Llanito, que se anunció con una enorme valla. La valla sigue, pero la obra está paralizada.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Una enorme valla que fue instalada desde el mes de julio del 2022 en la vereda Ciénaga Brava, del corregimiento El Llanito, en la que se anunciaba el inicio de trabajos de recuperación vial mediante el sistema de placa huellas, se había convertido en la ilusión de las 150 familias que habitan en esta zona y que desde hace 40 años se ven obligadas a transitar por caminos de herradura.
Sin embargo, pese a que el contrato inició en julio del 2022 y tenía una duración de solo cuatro meses, ha pasado un año y la obra sigue inconclusa.
Los líos del proyecto
Luego de múltiples llamados y gestiones por parte de la comunidad, el municipio logró en el año 2021, la firma del convenio 392 con el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social -Fondo de Inversión para la Paz- mediante el cual el ente nacional destinó más de $2.600 millones para la recuperación de las vías terciarias de esta vereda mediante el sistema de placa huella.
Pese a que los trabajos estaban programados para iniciar en el mes de julio del 2022, el contratista empezó las obras un mes después. Ahí empezaron los problemas. “Ellos iniciaron en el mes de agosto del año 2022 con muchas dificultades porque el contratista inició atrasado, sin ninguna explicación; ya después se metió la lluvia, había días que no trabajaban; nos deterioraron más la vías y no se cumplió la meta y no la han terminado”, contó Jimmy Julio, líder rural.
La comunidad asegura que las obras se suspendieron en el mes de noviembre, fecha en la que se suponía debían estrenar las nuevas vías, “ese atraso del contratista, generó que corriera el tiempo de interventoría, el contratista no trabajó pero la interventoría sí, lo que provocó que para noviembre que era el mes en que supuestamente ya debía terminarse las obra; no hubo plata para interventoría; es decir esa plata ya debía pagarla el municipio porque el DPS la había girado y no tenía culpa del atraso del contratista”, dijo Gladys Niño Preciado, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Ciénaga Brava.
Ante estas dificultades, el proyecto cumple ocho meses paralizado, sin que hasta el momento la Alcaldía haya hecho un anuncio de reactivación. La comunidad dice estar en medio de la incertidumbre, porque pese a los constantes llamados no obtienen ningún tipo de respuesta.
“No han terminado la placa huella; esta parada la obra, no sabemos qué está pasando, no sabemos si van a terminar o no y estamos preocupados porque teníamos la esperanza que esa vía se mejorara, pero no se ha terminado. Supuestamente la alcaldía había gestionado los recursos para la interventoría y dijeron que ya la tenían asegurada pero que no la invertían el año pasado sino hasta en enero de este año, pero ya estamos en julio y nada”, dijo la líder comunal.
El estado en que quedaron las vías pone en serios aprietos a las familias campesinas, quienes tienen dificultades para sacar sus productos: “Acá tenemos cítricos, pescado, pollo, yuca, plátano, aguacate y es difícil el acceso; a diario vivimos entre el barro y el polvo, usted ve los vehículos enterrados y hay partes donde no se puede transitar. Quedamos peor”, cuestionó un campesino de la zona.
¿Qué dice la Alcaldía?
El alcalde de Barrancabermeja, Alfonso Eljach, sin entrar en detalle, dijo que la obra sigue parada, pese a que el municipio ha agotado las instancias ante el DPS para lograr su reactivación, “El DPS desde el mes de febrero no ha levantado la suspensión al proceso de convenio, es un tema difícil, vamos a enviar una carta al presidente de la República porque hemos agotado todas las instancias con el DPS y realmente no nos han colaborado, no ha dado el apoyo jurídico y técnico, a pesar que todos los requerimiento que hicieron nosotros los pasamos”, dijo el mandatario.
Y agregó que seguirán adelantando gestiones para reanudar el proyecto que ya cuenta con la apropiación de los recursos, “los recursos están; incluso tenemos destinados otros dineros para obras complementarias, pero la obra sigue suspendida porque no la hemos podido destrabar en el DPS por algunas situaciones jurídicas que necesitamos que se resuelvan”, enfatizó.
Mientras tanto, las comunidades campesinas, en medio de la incertidumbre, siguen ingeniándoselas para transitar en medio de vías que ahora, “están peor” que antes de que se iniciara el proyecto de placa huella, el cual, les había alimentado la esperanza, de por fin, ver las carreteras pavimentadas.













