La pareja pasa una dura prueba: una de sus hijas murió y la otra permanece en la UCI Neonatal de la Fundación Cardiovascular de Colombia en Floridablanca.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Nórida Campo Mejía, una barranqueña de 37 años, no imaginaba que el pasado 1 de febrero, en medio del dolor y la lucha, la vida le tendría reservada una inesperada propuesta de amor.
En uno de los pasillos de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatal de la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca (Santander), estaba sentada con su pequeña hija Luciana en brazos, cuando Israel Rubio, su compañero sentimental se arrodilló frente a ella. Con manos temblorosas, abrió un pequeño estuche blanco y le preguntó: “¿Te quieres casar conmigo?”
En ese instante, las lágrimas salieron antes de que la mujer pudiera responder. Era la emoción, el peso de los últimos tres meses caía sobre ella: el nacimiento de una hija y la pérdida irreparable de otra.
¡Sí! – respondió Nórida mientras abrazó a Israel.
De inmediato los aplausos se escucharon en el lugar. Enfermeras y médicos, cómplices y a la vez testigos, celebraron emocionados el instante.

Impacto emocional del adelanto del parto
Meses atrás, la noticia del embarazo había llenado el hogar de Nórida e Israel de ilusiones, tras cinco años juntos. Pero su felicidad se vio interrumpida el 5 de noviembre del año pasado, cuando el parto se adelantó a las 28 semanas de gestación.
“Las niñas nacieron en la noche; hubo rompimiento de membrana, en la noche nacieron mis hijas por parto natural. Tenían solo 28.1 semanas, fueron prematuras extremas”, relató la mujer.

La esperanza de poder ver con vida a Luciana
Sin embargo, un mes después, el 4 de diciembre, la tragedia los golpeó. Una de las gemelas murió, dejando un vacío imposible de llenar para la familia. Nórida e Israel lloraron en silencio sin derecho a derrumbarse pues aún quedaba Luciana, y ella los necesitaba fuertes.
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“Esa noticia nos cambió la vida porque uno de papá anhela ver a sus hijos crecer, criarlas juntas, pero la otra bebé falleció debido a complicaciones por su condición tan prematura. La noticia nos dio un giro de 360 grados, fueron muchas lágrimas derramadas”, confesó.
Con el paso del tiempo, el dolor de la pérdida se convirtió en la esperanza de poder ver con vida a Luciana, quien luchaba en la UCI. Aunque aún no se recupera del todo, los últimos 103 días han sido una prueba de resistencia que bajo todo pronóstico ha permitido que se mantenga con vida y en mejores condiciones de salud.

Momentos de pérdida, amor, llanto, dolor...
“Desde ese día Lucianita está en la UCI neonatal de la Fundación Cardiovascular. Ha estado muy crítica, pero ha habido un esfuerzo enorme del personal médico que han estado muy pendiente de mi hija que, a hoy, tres meses después de su nacimiento ya pasó lo peor y que es un verdadero milagro”, dijo.
Todos esos momentos de pérdida, amor, llanto, dolor y, a la vez, felicidad se proyectaron en sus mentes cuando Israel decidió que la UCI, junto a los médicos y enfermeras que han luchado minuto a minuto por salvar la vida de Luciana, fueran testigos del instante en que le pidió a su amada formar una familia bajo “la bendición de Dios”.
“Esta tormenta llegó a nuestras vidas para unirnos, él ha estado siempre con nosotras y estas batallas es cuando uno dice, es él, este es el hombre porque nunca nos ha dejado solas y hemos pasado muchas cosas, mucho dolor, pero aún así, estamos mas unidos que nunca”, comentó.
La pareja pasa una dura prueba: una de sus hijas murió y la otra permanece en la UCI Neonatal de la Fundación Cardiovascular de Colombia en Floridablanca 🕊️💔👶 pic.twitter.com/2IlsKUwu91
— Vanguardia (@vanguardiacom) February 15, 2025
“Aún en los momentos difíciles el amor prevalece”, dice pareja cuya historia conmueve
La boda aún no tiene fecha establecida, pero el compromiso está sellado. Tan pronto Luciana sea dada de alta médica, irán al altar a honrar cada instante vivido, porque están convencidos que “aún en los momentos difíciles el amor prevalece”.
“Hoy día en muchas parejas cuando llega la tragedia se va el amor a nosotros nos unió, el amor prevalece en este momento difícil. (…) No tenemos fecha la demora es que la niña salga de acá, ya está mejor gracias a Dios, la bajaron a cuidados intermedios y tan pronto salgamos, hay boda”, dijo Nórida.
En esta inusual propuesta no hubo flores, velas ni música de fondo, solo el latido firme del corazón de la pequeña Luciana, la mirada cómplice del personal médico y una historia de amor que, lejos de llegar a su punto final, aún no termina de escribirse…

















