El diseñador industrial y ambientalista santandereano arribó al Puerto Petrolero como parte de la iniciativa “Nada al Río”, una expedición de 1.300 kilómetros que realiza en kayak para crear conciencia sobre la contaminación de las fuentes hídricas y recuperar la conexión de las comunidades con el río Magdalena.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Después de recorrer más de 600 kilómetros en kayak por el río Magdalena, tras partir desde Neiva el pasado 26 de junio, el ambientalista y escritor santandereano Pablo Porras llegó en la tarde del martes a Barrancabermeja con una maleta cargada de historias, fotografías y una colección de residuos que evidencian el deterioro ambiental del principal afluente del país.
Su llegada al Puerto Petrolero hizo parte de “Nada al Río”, una iniciativa que combina una travesía por el Magdalena con encuentros ciudadanos para promover una nueva cultura de protección de las fuentes hídricas. En la ciudad sostuvo un conversatorio con habitantes interesados en conocer la realidad que ha encontrado durante su recorrido y reflexionar sobre la responsabilidad colectiva frente a la conservación del río.
Porras, diseñador industrial de profesión y pescador por tradición familiar, explicó que la expedición nació de una preocupación que fue creciendo con el paso de los años.
“El proyecto Nada al Río lleva varios años en marcha y lo que busca es generar en las personas que asisten a estos conversatorios una cultura diferente en los hábitos de consumo, en pro de la conservación de las fuentes hídricas. Soy pescador por herencia y diseñador industrial de profesión, pero el hecho de ir cada vez a los ríos y encontrar menos peces y más residuos fue lo que me llevó a desarrollar este proyecto”, afirmó.

Durante décadas ha recorrido diferentes ríos del país practicando la pesca y documentando los cambios que ha sufrido cada ecosistema. Asegura que la contaminación dejó de ser un problema aislado para convertirse en una constante que se repite a lo largo de Colombia.
“Siempre encontramos los ríos más cercanos en esta situación, pero gracias a mis travesías de pesca he tenido la oportunidad de recorrer otras fuentes hídricas y, desafortunadamente, en todas estamos presentando el mismo problema de comportamiento. En muchos poblados parece natural llegar a tirar residuos, pero no sabemos que a alguien más abajo le estamos complicando la vida”, señaló.
La travesía “Nada al Río” contempla un recorrido de cerca de 1.300 kilómetros, desde Neiva hasta Barranquilla.
Barrancabermeja, una parada clave en la travesía
La llegada al Distrito representó uno de los puntos más simbólicos del recorrido. Barrancabermeja ha crecido de cara al río Magdalena y su historia, su economía y buena parte de su identidad están ligadas a este afluente, razón por la cual Porras considera indispensable dialogar con las comunidades ribereñas sobre la necesidad de protegerlo.
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“Esta travesía de 2026 nace de mi preocupación como pescador por herencia al llegar a los ríos y encontrar menos peces y más desechos. Durante muchos años he documentado todo lo que encuentro en los ríos y eso es lo que mostramos en estos conversatorios. Creo que vamos completando la mitad de la travesía. En total son más o menos 1.300 kilómetros y ya llevo algo más de 600”, expresó.
La expedición de este año también tiene un significado especial. El ambientalista decidió recorrer el río Magdalena en kayak para conmemorar los 50 años de la histórica travesía realizada por Alberto Rojas Lesmes, conocido como Kapax. Como homenaje, sigue el mismo itinerario utilizado hace cinco décadas y llega en las mismas fechas a los municipios donde el reconocido deportista hizo escala durante su recorrido entre Neiva y Barranquilla.
“La iniciativa de hacerlo en esta fecha especial es conmemorar los 50 años de la travesía de Kapax por el río Magdalena. Estoy siguiendo el mismo itinerario que él utilizó hace 50 años y llego el mismo día a cada uno de los pueblos donde pernoctó”, dijo.

El recorrido también le ha permitido documentar el impacto de la contaminación sobre las riberas del Magdalena. Según explicó, muchos de los objetos que ha encontrado difícilmente deberían terminar flotando en un río.
“Hasta el momento he encontrado muchísimos residuos que están fuera de contexto y andan navegando. Parte de esa colección la tendré que mostrar en la segunda parte de la travesía. He encontrado desde neveras y cascos de moto hasta toda clase de residuos en las orillas”.
Tras su paso por Barrancabermeja, Pablo Porras continuará descendiendo por el Magdalena hasta llegar a municipios del Magdalena Medio, como Puerto Wilches y San Pablo, para posteriormente continuar hasta Barranquilla, donde concluirá la expedición.
“Esto es una decisión de vida y espero poder seguir haciéndolo hasta mis últimos días”, concluyó.










