El neonato de 1.40 metros fue hallado sin vida en el sector conocido como Kikelandia, zona que fue impactada por un derrame de gasolina en octubre del año pasado.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
Cinco meses después del derrame de combustible que contaminó un sector de la ciénaga San Silvestre, en Barrancabermeja, un nuevo hecho vuelve a encender las alarmas ambientales. En la mañana de este sábado, pescadores hallaron un manatí muerto en el mismo punto en donde las comunidades habían denunciado afectaciones y contaminación persistentes.
El hallazgo se registró en el sector de Kikelandia, una de las zonas en donde el 20 de octubre de 2025, según la Secretaría de Ambiente, se habrían derramado cerca de 500 barriles de gasolina, los cuales terminaron sobre la ciénaga provocando la muerte de especies como chigüiros, patos, serpientes, tortugas y centenares de peces. Desde ese entonces, pescadores y líderes ambientales han insistido en que, pese a las intervenciones, la contaminación no ha sido completamente removida.
“Se lo veníamos diciendo… les dijimos ojalá no aparezca un manatí muerto en esta zona y justo ese manatí tiene como dos o tres días de estar muerto… eso era lo que no queríamos y pasó”, expresó Wilson Gómez, líder social de la zona.
El animal, según las inspecciones preliminares, es un neonato de aproximadamente 1.40 metros. Ahora, los pescadores temen por el riesgo que corre la madre del individuo, a quien aseguran haber visto en esta misma zona.

“En la parte de adentro tenemos una manatí grande y no sabemos qué hacer. Nos ha tocado ahuyentarla por miedo a que se muera con esa macrófita contaminada. Nos duele lo que está pasando en este sector”, expresó entre lágrimas.
De acuerdo con las comunidades, esta área es un espacio clave para la alimentación y reproducción de los manatíes. Allí, estos mamíferos consumen plantas acuáticas que, según denuncian, podrían estar contaminadas.
“Yo puedo decir lo que podemos ver que sale a flote, pero lo que se queda debajo de ese material flotante que está allá es mucho más grande. Nuestros caimanes, nuestras babillas, nuestras nutrias, nuestros chigüiros, ponches, están ahí lastimosamente perjudicados y nos duele en el alma que quieran hacer caso omiso esto porque la empresa Cenit nos hace saber a nosotros que se han hecho muchas investigaciones y que ya no hay contaminación, pero aquí están las consecuencias”, expresó Ricardo Guzmán, líder de los pescadores de la zona.

La emergencia ambiental fue atendida por la Secretaría de Ambiente y Transición Energética en conjunto con la Corporación Autónoma de Santander y Policía Ambiental, quienes ejecutaron el protocolo forense de rigor que se exige en estas especies de especial protección, con el fin de adelantar los estudios pertinentes para identificar las causas de muerte.
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Estas labores también estuvieron acompañadas por pescadores y las empresas Cenit e Ismocol, quienes adelantan acciones de mitigación ambiental tras el derrame ocurrido el año anterior.
Secretaría de Ambiente había advertido el riesgo
El secretario de Ambiente de Barrancabermeja, Leonardo Granados, aseguró que el riesgo para el manatí y otras especies ya había sido identificado tras el derrame. Según explicó el funcionario, la permanencia de material contaminado representaba un peligro directo para la fauna si no se retiraba oportunamente.
“Lo había advertido… Si no retiraban las macrófitas contaminadas de manera urgente, podía, en efecto, generar un factor de riesgo de la muerte de un manatí. Hoy, tristemente, tengo que decirlo, este pequeño manatí murió aquí en esta área cercana a la contaminación, al parecer y de acuerdo a los pescadores, está rondando también la mamá”, expresó.

El secretario también denunció que hubo incumplimiento en las acciones de recuperación ambiental, lo que había derivado incluso en acciones legales que obligaban a la empresa Cenit a adelantar un Plan de Restauración Ambiental (PRA) en la zona. Este aspecto, según Granados, podría convertirse en un elemento clave dentro de las investigaciones para determinar por qué murió el animal.
“Por todo este tema como secretaría habíamos interpuesto un desacato y hoy, esto es una prueba estructural del incumplimiento a esa orden que se dio en el plan de recuperación ambiental”, dijo.
Desolador panorama en la región
En los últimos cinco años, al menos 16 manatíes han muerto en los complejos cenagosos de Barrancabermeja. Durante el 2025 se registraron cuatro casos. Según la Fundación Cuidar la Tierra, tres de ellos ocurrieron en la recta final del año pasado, en un periodo de solo 30 días.













