En una solicitud radicada en mayo de este año, el consorcio Ptar San Silvestre le pidió a Aguas de Barrancabermeja que actualice precios del proyecto.

Publicado por: Lesly Cifuentes
Sectores sociales de Barrancabermeja volvieron a encender las alarmas por el proyecto de construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales -Ptar-San Silvestre. Esta vez las denuncias de los defensores del medio ambiente, hacen relación a que harían falta más de 40 mil millones de pesos para el desarrollo de las obras.
En un oficio que radicó el pasado 9 de mayo el Consorcio Ptar San Silvestre, y que expuso públicamente la Corporación Observatorio de Desarrollo Territorial, le solicita a la empresa Aguas de Barrancabermeja la “actualización de los precios de variación promedio anual de las canasta representativa de los insumos requeridos en la construcción de obras civiles del proyecto y actualización de los valores unitarios del presupuesto contractual al año 2022 y parcialmente al 2023”, se lee en el documento.
En las conclusiones, el contratista plantea que, según el análisis, el reajuste presupuestal es de un valor que supera los 41 mil millones de pesos, lo que representa un incremento del 24% total de la obra, que a 2019 tenía un costo de 169.998 millones de pesos.
Para Oscar Sampayo, representante de la Corporación Yariguíes, hay alto riesgo de que esta megaobra, de gran impacto ambiental para la ciudad, se convierta en un elefante blanco.
“Hemos advertido de la falta de recursos y ejecución de la obra por parte del contratista, ahora vemos que el consorcio dice que hacen falta 41 mil millones de pesos por el aumento en los costos de la obra, tenemos preocupación con la empresa también y vemos que la obra parece ser más un elefante blanco que una obra para sanear las aguas de Barrancabermeja”, explicó.
A esto se añadiría el costo adicional que tendría el emisario final, “a ese ajuste habría que agregarle lo que determine el permiso ambiental y cómo ese permiso afecta al presupuesto inicial que ellos tenían”, dijo Raúl Barba, representante de la Corporación Observatorio de Desarrollo Territorial.
La situación, para los lideres, resulta preocupante, en el entendido que según el gobierno Distrital y la empresa Aguas de Barrancabermeja, el proyecto ya tenía cierre financiero, “nos vendieron un proyecto con cierres financieros y ahora resulta el contratista pidiendo más dinero, y no hay claridad sobre eso, hay muchas incertidumbres y hoy hay algo adicional que son los conflictos laborales que tienen las obras paradas. Esto nos pone en evidencia que hay una enfermedad de temas financieros que ya tiene síntomas, en este caso los líos laborales son un síntoma, el proyecto quiere hacer rendir el dinero pero a costa de los derechos de los trabajadores y eso es inadmisible”, explicó.
Está en estudio
Paula Andrea Cruz, directora de planificación de Aguas de Barrancabermeja, confirmó que la empresa recibió dicha solicitud de reajuste del presupuesto del proyecto y aseguró que, en este momento, se encuentra en proceso de estudio.
“El contratista presenta unos requerimientos de ajuste a situaciones ajenas al desempeño del contrato, por el tema del COVID-19, el aumento de los costos de materiales por cuenta del conflicto Rusia y Ucrania, el incremento del dólar, costo de los equipos y si bien es una consideración preliminar, nosotros tendremos que entrar a evaluar estos requerimientos y poder hacer traslado de la solicitud a los financiadores del proyecto”, dijo la funcionaria.
Agrega que este tipo de situaciones son difíciles de prever, por lo que es necesario valorarlas, sin embargo, dice que es prematuro hablar de un riesgo financiero en el proyecto, “son hechos difícilmente previsibles, confiamos que entre las partes se llegue a la mejor solución para poder culminar esta obra, decir que hay riesgo, es solo un supuesto porque el análisis de la solicitud está en proceso, es apresurado hablar de una desfinanciación del proyecto”, dijo.
En estos momentos, la Ptar San Silvestre, que debería entregarse a finales de este año, reporta un avance del 27,68% y desde hace 10 días las labores se encuentran paralizadas a causa de un conflicto laboral con los trabajadores, quienes plantean varias exigencias, entre ellas, el reajuste de los salarios.
















