En medio de la tensa situación, los manifestantes tuvieron que caminar en horas de la noche hasta llegar a El Socorro, en donde les ayudaron a salir hacia Bucaramanga a las 4:30 a.m.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Caminando, escuchando insultos de todo tipo, recibiendo hasta ataques con piedra y palos, señalamientos de guerrilleros y toda clase de descalificativos e improperios, cerca de 250 personas fueron sacados en buses desde El Socorro hasta Bucaramanga en la madrugada de ayer, luego de horas tensionantes en donde todo estuvo a punto de salirse de control durante un fallido encuentro campesino.
La presencia de estas personas en la provincia Comunera desde el mediodía del pasado lunes 13 de octubre generó todo tipo de especulaciones y versiones. Algunos los señalaron de invasores de tierras, otros que eran reinsertados de las Farc y otros más señalaban que la intención era bloquear la vía nacional.
Con el paso del tiempo, la situación se fue poniendo más tensa, hasta el punto de que hay denuncias de presuntas agresiones contra estas personas que llegaban de otras partes de Santander y de departamentos como Norte de Santander, Boyacá y Cesar.
Pero, ¿quiénes eran realmente? ¿Por qué llegaron a la región en unos buses y cuál era el motivo de su presencia en la provincia? Polidoro Guaitero, un reconocido líder ambiental y defensor de derechos humanos, cuenta que se trataba de una asamblea campesina citada en diferentes puntos del país y que en el caso de la región nororiente el punto de encuentro fue la provincia Comunera.

Pero todo se salió de control. La manifestación, que según los organizadores tenía un tinte pacífico, se convirtió en un problema desde las primeras horas de la tarde, cuando la población de Palmas del Socorro se organizó en el sector de Macanillo, sobre la vía nacional, para evitar la concentración.
Asamblea Campesina: iban a quedarse varios días
Todo indicaba que tenían planeado quedarse varios días. Las conversaciones con finqueros de la región solicitando el alquiler y préstamo de elementos, así como la presencia de plásticos y otros insumos para elaborar cambuches lo hacían prever.
Tal vez por esta razón uno de los primeros rumores que surgió fue, precisamente, el de una posible invasión de terrenos.
Jorge Caballero Rodríguez, alcalde de Palmas de El Socorro, dijo que, aunque se intentó garantizar el derecho a la protesta, fue la comunidad la que se organizó, pero se les pidió no tener ningún acto de violencia.
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Guaitero confesó que, efectivamente, desde la dirección de la organización les habían indicado que serían dos o tres días, pero la desinformación hizo que el ejercicio no se pudiese realizar y se presentaran estos desafortunados enfrentamientos, donde al final eran “campesinos agrediendo a campesinos”.
Según indicó el defensor de ambiental, la idea era hacerles seguimiento a temas como la reforma agraria, la restitución de tierras, los derechos del campesinado y el agua.
Desinformación en Whatsapp sobre la presencia de la Asamblea Campesina
Sin embargo, todo se confundió y, de acuerdo con lo recogido por este medio, hubo hasta audios de WhatsApp alertando a la población sobre una posible invasión de tierra por supuestos reinsertados de la Farc.
Para el alcalde palmero, la desinformación fue clave para que la situación se pusiera más tensa y escalara rápidamente.

Precisamente, para evitar posibles hechos violentos, los manifestantes foráneos se trasladaron hacía el sector del ramal que comunica la vía nacional con Confines, en donde ya los ánimos estaban más caldeados y la comunidad lugareña, al igual que en Palmas del Socorro, salió a evitar que se levantaran cambuches y se organizara la asamblea.
En este punto, los enfrentamientos verbales aumentaron y un periodista de la zona que estuvo en el lugar, quien solicitó no ser nombrado, confirmó que “hubo piedras contra los manifestantes, no fue mucha, pero hubo”.
En algunos videos publicados en redes sociales se evidencia cómo las personas que llegaron para ser parte de la movilización campesina fueron víctimas de agresiones y señalamientos.
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En medio de las agresiones, los manifestantes, ya caída de la noche y preocupados porque su vida estaba en riesgo, tuvieron que caminar hasta intentar llegar a El Socorro, en donde con la ayuda del municipio salieron hacia Bucaramanga a las 4:30 de la mañana.
Ángel Acevedo, alcalde socorrano, cuestionó la razón para elegir la provincia Comunera para adelantar una manifestación de esta naturaleza, más cuando cerca del 90 % de los participantes en la asamblea no eran de la región.
Versiones encontradas frente a lo ocurrido en la vía a Bogotá
La primera comunicación oficial sobre el tema la dio el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, que en su cuenta de X escribió: “Santander se respeta, llegan dos buses desde Norte de Santander con personas que quieren invadir terrenos en Palmas del Socorro y en Confines, la comunidad los sacó ‘chonteados’. Lo más preocupante, funcionarios del Ministerio del Interior llamando a decir que hay que respetar los derechos humanos. Ministro @AABenedetti, si no ayudan con la seguridad, no pretendan dañar la tranquilidad de Santander, los derechos humanos son para todos”.
Ya en la mañana de ayer, el secretario del Interior del departamento, John Jaime Ruiz, resaltó todo el trabajo realizado para evacuar a las personas del territorio hacia Bucaramanga. Para ello destacó el acompañamiento dado por la Policía para llegar al centro humanitario que se instaló en la sede principal de la UIS en Bucaramanga.
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¿Uso excesivo de la fuerza?
Los pronunciamientos oficiales contrastan con lo manifestado por las organizaciones humanitarias y sociales, que durante y después de la jornada manifestaron su preocupación por el actuar de las fuerzas de seguridad del Estado.
La ONG Derechos de los Pueblos, que acompañaba a las personas del Catatumbo, denunció un supuesto hostigamiento policial y pidió garantías para los manifestantes. En un comunicado, la organización señaló que la Fuerza Pública habría instigado a los habitantes de Confines a confrontar a los campesinos y solicitó la intervención de la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo.
Así mismo, dos personas en San Gil que salieron a realizar el acompañamiento para garantizar el paso humanitario en uno de los buses denunciaron que fueron amedrentados por civiles.
En un video al que tuvo acceso este medio se observa cómo uno de ellos le solicitó a un miembro de la fuerza pública requisar a las personas que los estaban intimidando porque, al parecer, estaban armados.
En cualquier caso, estos hechos están siendo investigados y las autoridades determinarán si hubo un uso excesivo de la fuerza.













