La ocupación promedio de los vuelos a duras penas supera el 35 %, cuando lo ideal, según Satena, era que fuera de al menos un 80 %. Por estos motivos, el 31 de octubre dejará de operar la ruta.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
Cinco meses duró en operación la ruta aérea entre San Gil y Bucaramanga, operada por Satena, la cual, según información suministrada desde el Instituto de Cultura y Turismo sangileño, dejará de volar este 31 de octubre.
El 30 de mayo de este año, la compañía aérea (filial del Estado) lanzó su operación desde el aeródromo Los Pozos, el único en funcionamiento en las provincias del sur de Santander (Guanentá, Comunera y Vélez), teniendo como destinos Bucaramanga y Medellín, en trayectos de ida y vuelta.
Aunque el vuelo a Medellín se mantiene, el cierre de la operación con Bucaramanga sí representa una pérdida para la conectividad del departamento, especialmente ahora que llega la temporada decembrina, dijo Santiago Salazar, asesor de la Secretaría de Competitividad y Productividad, quien ha venido acompañando el proceso.

Durante el lanzamiento de la operación el 30 de mayo de este año, el mayor general Oscar Zuluaga, presidente de la aerolínea del Estado, expresó que, para la continuidad de los vuelos, en este caso avionetas de 19 pasajeros, el reto era lograr una ocupación de al menos el 80 % en promedio.
Lejos de eso, según explicó Salazar, la ruta apenas alcanzó un promedio de pasajeros de entre el 35 % y el 40 %, según datos que les eran revelados durante los comités técnicos de seguimiento.

Razones para el cierre de la conexión aérea entre San Gil y Bucaramanga
El vuelo entre Bucaramanga y San Gil se desarrollaba los lunes y viernes con una frecuencia de ida y regreso. Estos trayectos semanales, a pesar de los precios que eran de $100.000 por recorrido, aproximadamente, no lograron consolidarse.
“Es una oportunidad que se nos va porque la conectividad permite el desarrollo de oportunidades, pero vienen nuevos retos. Hay que seguir trabajando en la conectividad aérea con el Caribe. Otro escenario muy importante es que si logramos poner en funcionamiento el aeropuerto de Málaga, podremos pensar en una interconexión Málaga, San Gil y Bucaramanga”, señaló Salazar, dejando en claro que el ente departamental acompaña estos procesos.
A pesar de esto, la responsabilidad de la operación de los aeródromos es responsabilidad de sus propietarios, que en este caso es la Alcaldía de San Gil.
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Justamente, una de las falencias en este proceso, además de mayor promoción, sería la falta de apoyo de las administraciones municipales de la región y entidades como la Corporación Autónoma de Santander, CAS, para usar los vuelos con sus funcionarios, hecho que no sucedió y que deja entrever el trabajo articulado que debía liderar la Alcaldía sangileña.
Sobre este hecho, Olid Gómez, asesora de turismo del municipio y vocera oficial sobre el tema aeronáutico, dijo que el problema no era el precio, sino el horario y que el único municipio que ha hecho el uso de la ruta es San Gil.
Posibilidad de ruta entre San Gil y Bogotá
A la espera de que se logre un replanteamiento de la ruta y con la expectativa de que esto se trata simplemente de un “break”, se plantea la posible apertura de una ruta con Satena entre San Gil y Bogotá.
En ese contexto, mucho depende lo que la alcaldía de San Gil decida hacer con el aeropuerto, es decir, si lo va a entregar a un privado o va a fortalecer su administración para mejorar la operación y la promoción de este, garantizando así el acompañamiento adecuado a las aerolíneas interesadas.












