El anuncio, aunque bien recibido dentro de los beneficiarios, también genera expectativa e incertidumbre, porque el año anterior les aseguraron lo mismo y al final del periodo escolar les tocó con tutela para que les cumplieran y esperar que llegaran nuevos recursos oficiales.

Publicado por: Jorge Rios
Más de 600 estudiantes de las zonas rurales de San Gil tienen el transporte escolar asegurado para el 2026.
El alcalde Edgar Orlando Pinzón confirmó que este año fueron dispuestos dentro del presupuesto $1.400 millones para cubrir el costo de este servicio. “Desde el primer día hasta el último”, según dice una publicación en la página de Facebook de la administración municipal.
El anuncio, aunque bien recibido dentro de los beneficiarios, también genera expectativa e incertidumbre, porque el año anterior les aseguraron lo mismo y al final del periodo escolar les tocó recurrir a una tutela para que les cumplieran y esperar que llegaran nuevos recursos oficiales.
En San Gil más de 600 niños se benefician con este servicio y en 2025 funcionaron 23 rutas.
Lina Sánchez, una madre de familia de dos menores y residente en la vereda Montecitos, recordó que, aunque en su caso no está tan lejos del casco urbano, sí hay otros niños que sin este transporte tienen que caminar durante horas para llegar a recibir clases y otros ni siquiera pueden asistir.
Juan José Muñoz Duarte, nuevo presidente del Concejo Municipal, dijo que una de las peticiones y exigencias que se le hizo a la administración municipal es que se planificara y calculara bien el gasto para que ese rubro de inversión que es tan sensible para las comunidades no se quedara desfinanciado a la mitad del camino.
“Ojalá cumpla, porque se le aprobaron los recursos como en la vigencia anterior”, dijo Rafael Acosta, concejal sangileño.
¿Qué pasó con el transporte escolar en 2025?
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El buen funcionamiento del servicio de transporte escolar distribuido en 23 rutas rurales para 670 estudiantes de 2025 se vio opacada con una suspensión el 5 de septiembre, porque los $1.003 millones que se habían dispuesto para cubrir el servicio se acabaron y el contrato no se pudo renovar por falta de financiación.

En ese momento Sánchez y el resto de padres de familia se vieron en la obligación de decidir si enviaban sus hijos a clase a pie, en moto o por cualquier otro medio corriendo con los gastos o dejarlos en casa.
La situación se dio en medio de la disputa que mantenían en el Concejo Municipal de San Gil los integrantes de la corporación con la administración municipal por la aprobación del proyecto de acuerdo 013 con el que Pinzón solicitaba la aprobación de más de $11.000 millones en recursos de balance, es decir, que quedaron pendientes por invertir en 2024 y parte de ellos eran para el transporte escolar.
Además de una discusión política, con señalamientos legales y un amplio desgaste de imagen para todos los implicados, la comunidad quedó en la mitad del proceso.
Para evitar que esto se repita, Muñoz reiteró la importancia de la planificación y no dejar una inversión como la de transporte escolar dependa de asuntos como un proyecto de aprobación de recursos de balance. “Que esos recursos ya aprobados no se gasten en contra créditos o imprevistos”, afirmó.
















