El espacio de nueve aulas representaba en su momento cerca del 50% de la capacidad instalada de la sede principal del Colegio San Carlos. El edificio fue clausurado en 2018 por fallas estructurales que ponían en riesgo a estudiantes y alumnos.

Publicado por: Jorge Rios
La comunidad educativa del Colegio San Carlos de San Gil regresó a clases y, una vez más, como viene sucediendo durante los últimos ocho años, se encontró con que uno de los edificios permanece cerrado.
Por ello, los padres de familia, docentes y estudiantes esperan que las autoridades nacionales, departamentales y municipales se articulen para definir el futuro de la estructura.
El espacio, conformado por nueve aulas y una batería de baños, que representaban en su momento cerca del 50 % de la capacidad instalada de la sede principal de la institución educativa, está clausurado desde 2018 por fallas estructurales que ponían en riesgo a los alumnos.
“Nuestra principal meta, como siempre, es que no se olviden de nuestro edificio, el que tenemos cerrado (…) Da mucha tristeza ver esas instalaciones y tener que negar cupos porque no nos caben los estudiantes”, dijo Lyda Paola Gómez Reyes, con la expectativa de que, al tratarse de un año electoral, se pueda generar un impulso.
Durante los últimos años, la discusión de las autoridades locales y departamentales se ha centrado en si es posible restaurar el inmueble o si, por el contrario, se tiene que dejar como está o se debe demoler el edificio.
Desde que se produjo el cierre de la estructura, tras la ola invernal de 2018, las autoridades han dejado en claro que la inestabilidad del suelo y el costo de la inversión, ya sea para la demolición o la reutilización del inmueble, son el principal problema. De ahí la importancia de la vinculación de las entidades departamentales y nacionales al proceso.
Gómez aseguró que continúan con las gestiones y destacó que lo más importante es tomar una decisión sobre la estructura.
















