Los elementos decorativos de Navidad que fueron instalados en 19 zonas de San Gil no han sido desmontados aún. La razón: a la fecha no hay vigente un convenio para la desinstalación de las luminarias.

Publicado por: Jorge Rios
“64 de December, ya dan ganas de volver a hacer la novena”, escribió un sangileño en su red social de Facebook, una publicación realizada este 2 de febrero que iba acompañada de una foto del llamado Parque de Los Niños con todo el alumbrado navideño intacto.
Ese mismo día, el medio digital El Regional alertó sobre cómo una subida de caudal del río Fonce se estaba llevando los delfines, tiburones y otras figuras que fueron instaladas como parte de la decoración navideña sobre un tramo del caudal entre el puente Rojas Pinilla y el puente peatonal que conecta el centro histórico con el centro comercial El Puente.
Cabe recordar que la instalación de las luces y todo el alumbrado navideño estuvo a cargo de la empresa de servicios públicos de San Gil, Acuasan. Fue una responsabilidad que le delegó la administración municipal de San Gil, la cual se oficializó en el convenio 675 del 30 de octubre de 2025, por un valor de $478 millones.

De esos recursos, $450 millones provenían del recaudo de alumbrado público realizado por la Alcaldía de San Gil y $28,5 millones los aportaba Acuasan.
Sin embargo, aunque los sangileños celebraron la iluminación navideña y la inversión realizada, hay varias cosas que llaman la atención. La primera, es que los elementos decorativos instalados en 19 zonas del municipio aún no han sido desmontados y no hay pistas ni indicios de que vayan a ser desinstalados en el corto tiempo.
Hay que recordar que la mayoría de los elementos hacen parte de la decoración comprada por el municipio en años anteriores. En ese orden de ideas, tanto el convenio entre la Alcaldía y Acuasan, como el contrato de ejecución entre la empresa de servicios públicos y el operador privado tenían como objeto realizar el mantenimiento, instalación y funcionamiento integral del sistema de iluminación ornamental y de la decoración navideña en los espacios públicos.
El desmonte del alumbrado navideño tendría un valor cercano a los $48 millones.
Erika Ballesteros, jefe de la sección de alumbrado público de Acuasan y supervisora del proyecto, dijo que en este caso la empresa de servicios públicos cumplía con lo que decía el convenio firmado con la Alcaldía.
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Y una vez revisado el documento se pudo confirmar que efectivamente dentro de lo acordado no aparece el desmonte de las figuras ni las redes.
Desde la secretaría de Planeación del municipio informaron que se están adelantando los procesos para contratar el desmonte de toda la iluminación que tendría un valor aproximado de $48 millones. Se confirmó, además, que dicho proceso no fue incluido en el convenio inicial por temas de cierre fiscal, respetando los principios de anualidad.
Así mismo, desde el despacho recordaron que para 2025 se trató de utilizar todos los elementos existentes para aprovechar al máximo los recursos. En 2024 el municipio invirtió $1.120 millones en alumbrado público y $750 millones en 2023.
Las luces siguen prendidas

Otro hecho que ha generado sorpresa en la comunidad es que San Gil está iluminada en las noches de rojos, verdes, amarillos, fluorescentes y todos los colores de las festividades de fin de año, porque la decoración navideña sigue encendida.
Ballesteros dijo que las luces permanecen encendidas para evitar que sean vandalizadas, por lo que sería una forma de protegerlas hasta que sean retiradas.
De acuerdo con el acta de consumo que se firmó con ESSA para el alumbrado navideño, que iba del 7 de diciembre al 20 de enero, el municipio pagaría cerca de 11.810 kilovatios, con un precio por kilovatio de $874, es decir, 10′321.000 pesos aproximadamente. A esto hay que sumarle el consumo adicional hasta que se apaguen y desinstalen, aunque los costos de este servicio salen del erario.














