El semillero de educación ambiental, arte y aviturismo de Barrancabermeja fue seleccionado para participar en la Feria de Aves de Sudamérica, que se realizará en septiembre en Asunción, Paraguay. Ahora, busca aliados y recursos para que los estudiantes que hacen parte del proceso puedan viajar y contar su experiencia.

Aviarte, el semillero de educación ambiental, arte y aviturismo de Barrancabermeja, fue seleccionado para participar en la Feria de Aves de Sudamérica, que se realizará del 17 al 20 de septiembre de 2026 en Asunción, Paraguay. Ahora, el reto es conseguir los recursos para que los niños también puedan viajar a representar a Santander.
Esta iniciativa, articulada con la Fundación Chavarrí, hoy está a punto de cruzar las fronteras y representar a Santander, territorio en el que habitan cerca de 900 especies, según eBird, la plataforma global de ciencia ciudadana administrada por el Laboratorio de Ornitología de Cornell.
Aviarte, que nació en la vereda Campo Galán de la ‘Bella Hija del Sol’, tendrá la oportunidad de presentar el proceso que durante los últimos dos años han construido. 157 estudiantes de primaria y bachillerato de la Institución Educativa San Rafael de Chucurí encontraron en las salidas de campo, dibujos, fotografías y registros de aves una forma de contar el entorno que habitan.

El semillero nació a finales de 2024 en la Institución Educativa San Rafael de Chucurí, ubicada en la zona rural de Barrancabermeja, y vinculó sus siete sedes educativas: sede principal, Boca Colora, Campo Galán, Nueva Venecia, Candelarias, Termo Galán Berlín y Concepción. Además de docentes y la comunidad de la vereda Campo Galán, en donde se estableció una ruta pedagógica de aviturismo que ya cuenta con 137 especies registradas.
Se trata de un espacio de encuentro para observadores de aves, investigadores, educadores y organizaciones vinculadas con la conservación.
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De las aulas de Campo Galán a un encuentro internacional
Aviarte nació a partir del trabajo de la Fundación Chavarrí y del proceso Entre Plumas y Pinceles, que encontró en el profesor Ronny Jhovan Amaris, de la Institución Educativa San Rafael de Chucurí, un aliado para llevar esta experiencia a las aulas.
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Desde las siete sedes rurales de la institución, los estudiantes han aprendido a observar, reconocer y registrar las especies que hacen parte de su territorio, pero también a representarlas mediante el dibujo, la pintura, la fotografía y otras expresiones artísticas.
En la vereda Campo Galán, el proceso tomó una nueva dimensión con la creación de una Ruta Pedagógica y de Aviturismo, construida a partir del conocimiento adquirido por los estudiantes sobre el bosque húmedo tropical y las especies que lo habitan.

El trabajo permitió registrar 137 especies de aves y establecer siete puntos de observación. También dejó una lista de chequeo para futuras salidas de campo y un documental sobre la experiencia.
De acuerdo con la propuesta presentada ante la Feria de Aves de Sudamérica, el proceso ha beneficiado de manera directa a 157 estudiantes de primaria y bachillerato de las siete sedes de la institución, además de vincular a docentes y miembros de la comunidad de Campo Galán.
“Fuimos seleccionados para mostrar el semillero. Se postulan muchas personas a nivel de Sudamérica, los procesos o los proyectos que ayudan a la conservación y preservación de las aves y las especies”, explicó Jaime Alberto Arnache, líder de la Fundación Chavarrí.

La oportunidad de que los niños cuenten su propia historia
La propuesta de Aviarte fue presentada por Jaime Alberto Arnache y Ronny Jhovan Amaris, quienes serán los encargados de exponer el proyecto en Paraguay.
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Sin embargo, la intención es que la experiencia no quede únicamente en manos de los adultos que han acompañado el proceso.
El propósito es conseguir los recursos necesarios para que uno o dos estudiantes puedan viajar a Asunción, vivir la experiencia de la feria y participar en la presentación del semillero.
“Lo que buscamos es poder al menos llevar un chico o dos para que vivan la experiencia y ellos muestren y hablen de lo que han sentido y cómo se ha vivido ese proceso del semillero de Aviarte”, contó Arnache.
Para los integrantes del proyecto, que los niños estén presentes tiene un significado especial. Son ellos quienes han recorrido los caminos de Campo Galán, han aprendido a reconocer las aves, han construido parte de la ruta y han convertido sus aprendizajes en dibujos, fotografías y otras expresiones.
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La Feria de Aves de Sudamérica también ofrece talleres, espacios educativos, salidas de observación, una vitrina de productos relacionados con la naturaleza y rutas de avistamiento. Para Aviarte, será una oportunidad para conocer otras experiencias y establecer contactos con organizaciones y personas que trabajan alrededor de la conservación.

“Hay muchas actividades, hay talleres, está el simposio, hay educación, hay salidas pajareras, una vitrina de oferta y también el tema de las rutas de avistamiento de aves”, señaló Arnache.
La Fundación Chavarrí ha acompañado el proceso desde los talleres y la formación relacionada con la biodiversidad. La Fundación SGI, por su parte, ha respaldado desde el comienzo aspectos logísticos y materiales necesarios para las actividades del semillero.
Ahora, los organizadores buscan nuevos aliados que permitan financiar el traslado de los estudiantes hasta Paraguay.
















