Damnificados de la avalancha de San Vicente de Chucurí recibieron ayudas de empresarios y suscriptores que se unieron a la campaña ‘Ríos de Solidaridad’, que adelantan Vanguardia y Q’Hubo Bucaramanga.

Durante los últimos días, santandereanos donaron elementos de aseo, comida y otras ayudas para quienes lo perdieron todo en la avalancha del pasado 10 de noviembre en la capital cacaotera de Colombia.
Las ayudas llegaron directamente al Instituto Cristiano de Promoción Campesina, que lidera el sacerdote Jairo Rave, entidad encargada de canalizarlas y entregarlas a damnificados de los sectores urbano y rural del municipio.
Al respecto, el sacerdote Rave, manifestó que “aquí está el resultado de la solidaridad de los santandereanos, del corazón bonito de la gente. Hay que agradecer a Vanguardia y Q’Hubo, a los empresarios y lectores que le dijeron sí a esta campaña”.
Por su parte, el alcalde de San Vicente de Chucurí, Oscar Sanmiguel, indicó que, además de los damnificados del sector urbano, “tenemos 17 veredas incomunicadas a las que estamos llegando de a poco y allá también llegamos con ayudas. No imaginan la alegría de las familias cuando llegamos a sus casas con algo de mercado”.
La emergencia persiste

El mandatario de San Vicente de Chucurí indicó que no ha parado de llover y en el sector rural se siguen registrando derrumbes, que no han permitido a la Alcaldía llegar a tender una mano.
“Todos los días llueve en la parte alta y las montañas siguen débiles. Hay desprendimiento constante de material y desafortunadamente pueden registrarse más taponamientos”, indicó el Alcalde Sanmiguel.
Por su parte, en el barrio Orocué, en el sector urbano, donde el agua y el lodo se metió a las viviendas, las autoridades pusieron avisos de peligro ante el riesgo de colapso de estas estructuras. A los damnificados se les adelantan gestiones para brindarles subsidios de arrendamiento. Mientras tanto, muchos de ellos toman los alimentos en la fundación Icproc.

Para el caso de la quebrada Las Cruces, causante de la avalancha, este viernes llegó una oruga de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, con el fin de adelantar labores para canalizar sus aguas.
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Sin embargo, el alcalde Sanmiguel solicitó que estos esfuerzos se redoble para que los trabajos se aceleren.
Finalmente, el mandatario solicitó, de ser posible, ayuda de un helicóptero para llevar ayudas a veredas a las que no se ha podido llegar.
















