Un equipo de tres anestesiólogos santandereanos de la Clinica El Pinar, en Bucaramanga, y cuatro cirujanos plásticos mexicanos liderados por el investigador científico Jorge Enrique Bayter validó un protocolo de seguridad para reducir el porcentaje de complicaciones en cirugía plástica.

Publicado por: Paola Esteban
A nivel mundial, el sangrado y la anemia son la tercera causa de muerte en cirugía plástica y la principal complicación no fatal, y aunque ya existía un protocolo de seguridad para evitar esta complicación en otras especialidades quirúrgicas, como cirugía del corazón y ortopedia, éste no había sido validado para el caso de las cirugía plástica.
Un equipo de investigadores liderados por el anestesiólogo, especialista en cuidado intensivo e investigador científico, Jorge Enrique Bayter, hijo adoptivo de Santander, validó este protocolo con tres sencillos pasos para evitar las complicaciones derivadas de la perdida de sangre en los pacientes de cirugías plásticas consideradas mayores, como es el caso de la liposucción y la abdominoplastia.
Esta investigación, titulada “Estrategias para disminuir transfusiones en cirugías de contorno corporal”, fue publicada este primero de febrero por la revista Plastic and Reconstructive Surgery, considerada la más importante del mundo.
Se realizó un Ensayo Clínico controlado en 409 pacientes, según se puede leer el artículo, y cuenta con un nivel 2 de evidencia.
Con esta publicación, este protocolo, que fue investigado durante tres años en la Clínica El Pinar de Bucaramanga, de la cual Jorge Enrique Bayter Marín es director médico, será de obligatorio cumplimiento para todos los cirujanos plásticos del mundo de hoy en adelante y que busca la seguridad del paciente que se somete a una cirugia plástica.
De hecho, mañana, 12 de febrero, Bayter dará una conferencia para El Suramerican Plastic Surgery (SAPS), para explicar el protocolo e iniciar a ponerlo en practica en el mundo.

“Esta noticia es muy importante para Bucaramanga, una ciudad pequeña, entre comillas, pero que en salud lleva la delantera en toda Latinoamérica y hoy lo estamos demostrando al mundo: en una ciudad como la nuestra se pueden hacer investigaciones muy grandes, que pueden cambiar la seguridad de la cirugía mientras que se hagan en equipo. Pudimos hacer investigación que transforma al mundo desde Bucaramanga”, comenta el Dr. Bayter.
¿En qué consiste el protocolo?
El Dr. Jorge Bayter explica que el protocolo está compuesto por 3 fases:
La primera: el tratamiento de la anemia antes de cirugía para asegurar que el paciente entre con una hemoglobinas mínima de 12. Esto se logra con medicamentos endovenosos como el Hierro y la Eritropoyetina administrados 8 días antes de Cirugía.
La segunda son las estrategias para disminuir las pérdidas sanguíneas en cirugía, con medidas como el calentamiento del paciente antes y dentro de la cirugía con aparatos especiales, el uso de medicamentos que previenen sangrado como el ácido Tranexamico, el ahorro sanguíneo como la hemodilicion normovolemica aguda y la adecuada posición del paciente en el momento de la cirugía.
Y la última medida se hacen las horas siguientes de cirugía donde se optimiza la entrega de oxigeno a los tejidos y se hacen estrategias de transfusión restrictiva.
Todas estas estrategias unidas se llaman PBM (Patient Blood Management) y buscan una mejor recuperación del paciente, evitar pérdidas sanguíneas y evitar transfusiones después de cirugía que es hoy considerada una complicación quirúrgica, no exenta de riesgos.
“Con esas tres medidas logramos pasar de tener 27 transfusiones al año en cirugías plásticas a tener solo cuatro transfusiones” o sea logramos disminuir un 85% las transfusiones en cirugía del contorno corporal y esto demostró que el protocolo es efectivo y debe implementarse de manera urgente, cada institución hospitalaria que realice cirugías plásticas alrededor del mundo, explica el Dr. Jorge Bayter.

¿Cómo beneficia este protocolo al paciente?
Jorge Enrique Bayter Marín asegura que existen varios beneficios para los pacientes cuyos médicos sigan este protocolo antes, durante y después de la cirugía:
*El paciente va a disminuir un 85% la necesidad de transfusión de sangre, lo cual representa una complicación después de una cirugía.
“La transfusión es una complicación ya que te van a administrar sangre de otra persona que no eres tú por esto la transfusión se considera hoy en día un trasplante de tejido”, explica Bayter Marín.
*Además, el paciente despierta mucho mejor después de la cirugía, al tener una hemoglobina 1 gramo por decilitro mas alta después del procedimiento, sin náuseas, vómitos o mareo, lo que le va a permitir tener un postoperatorio mas placentero.
*Finalmente, el paciente podrá regresar a sus actividades mucho más rápido y asegura una rápida deambulación.
En la investigación también participaron los médicos Lázaro Cárdenas-Camarena, Héctor Durán, José Antonio Robles-Cervantes y Guillermo Ramos-Gallardo, de México; William E. Peña, M.Sc., Ph.D. Mauricio McCormick-Méndez, Sonia Rocio Gómez-González y Erika Liliana Plata-Rueda, de Colombia.
Ya en 2017, el Dr. Bayter y su equipo habían realizado una investigación Cientifica sobre hipotermia y estrategias para prevenirlas , “qué es tal vez la principal complicación en cualquier clase de cirugía, con excelentes resultados y que logro disminuir los efectos indeseables del frío en cirugía como son el sangrado y la infección y mejorar la sensación de bienestar del paciente.
La investigación se llevó a cabo en 2016 en 400 pacientes, y la Sociedad Americana de Cirugía Plástica la nombró la investigación Internacional más importante de todo año 2018, en el mundo, publicada en la revista Aesthetic Surgery Journal, premio que fue entregado al Dr. Bayter en la ciudad de New orleans(USA) en mayo del año del año 2019 en el marco del Congreso de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica.

Sobre el Dr. Jorge Enrique Bayter Marín
El Dr. Jorge Enrique Bayter nació en El Banco, a orillas del río Magdalena, pero desde los 11 años vive en Bucaramanga.
Es egresado del colegio San Pedro Claver y se graduó como médico de la Universidad Industrial de Santander, donde también se especializó en anestesiología y Reanimación.
También es especialista en Medicina Crítica y Cuidados Intensivos de La Sabana en Bogotá.
Lleva 25 años en el ejercicio de la medicina y ha escrito más de 25 artículos científicos en revistas internacionales.















