Todos, sin excepción, se rindieron ante el delicioso olor de esas arepas asadas sobre los fogones de carbón. Hasta la lluvia, que al principio del día fue inclemente, al final sucumbió tras la mezcla del aroma a maíz recién cocido.
Publicado por: Euclides Ardila Rueda
Había que ver a propios y extraños pasando saliva ante el lento proceso de cocción, mirando cómo se les espolvoreaba el queso y, por supuesto, contemplando la mantequilla derritiéndose sobre ellas, las arepas. ¿Cuáles fueron las mejores?Imposible escoger sólo una. Cómo despreciar las de chócolo, las de queso o las ocañeras. Ni hablar de las arepachonas, esas extrañas mezclas de arepas y lechonas, traídas desde los recónditos pueblos del Tolima.Y qué decir de las paisas, las de chicharrón o las famosísimas arepaehuevo que, como nunca antes, les hicieron chupar los dedos a más de uno.El apetito alcanzó para eso y para más. Cincuenta, de las 75 clases de arepas que se cocinan en Colombia, hicieron parte del menú que se ofreció ayer, en el marco del Segundo Festival Nacional de la Arepa.El certamen convirtió a la Plaza Cívica Luis Carlos Galán en una gigante paila, en donde se preparó y degustó este plato típico.Esta jornada, organizada por el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá y patrocinada por la empresa Doñarepa, pasó ayer las pruebas más exigentes de la Academia Colombiana de Gastronomía.Se vieron las llamadas arepas exóticas como la de mote, palabra de la lengua amerindia quechua que quiere decir maíz cocido; la sancochada; la del ahogao y hasta la dietética.También se saborearon las arepas catiras, las de pollo y queso amarillo; las de las tajadas de plátano maduro frito; y las carotas, que combinan la harina con la carne desmechada.¿Se perdió ayer de este programa? ¡No se preocupe! El banquete continúa hoy. De hecho, este domingo se prepara la arepa más grande del mundo, la misma que podrán degustar más de 2.000 personas. ¡Así que buen apetito y buena arepa!














