“Con pico y pala salimos a limpiar un derrumbe que nos tiene incomunicados”, están fueron las palabras de algunos habitantes de la vereda Sevilla, en Piedecuesta, que aún cuando están acostumbrados a que se presenten deslizamientos, a quedar atrapados en la zona rural y a transitar por caminos enlodados y peligrosos, esperan una solución definitiva por parte de la Alcaldía local.

Publicado por: SULLY CATHERINE SANTOS H.
El derrumbe que los mantiene incomunicados cayó hace 25 días en el sector el Molino – kilómetro 40 de la vereda El Polo. Según Luis Rey, agricultor de la región, “este es uno de los derrumbes más grandes que hemos visto y que nos tiene muy mal por la pérdida de la mora”.
Más de 60 personas de diferentes partes de la zona rural se unieron la semana pasada en la remoción del material de tierra que cubre el paso principal hacia el área metropolitana de Bucaramanga. Tras más de cinco horas de trabajo, un grupo de hombres remolcó varios camiones que necesitaban llegar a la ciudad.
Aunque los conductores pueden transitar por una vía alterna, su condición es igual de lamentable y las personas tardan hasta tres horas en llegar a Piedecuesta, mientras que por el sector el Molino solo una hora. “La vía que se puede utilizar por Málaga es más larga y está en malas condiciones porque es muy transitada. Queremos que nos ayuden a limpiar la que tenemos por Sevilla y que es la que comunica con más de once veredas”, manifestó el afectado.
Cada vez que la vía queda comprometida por un alud de tierra, al menos 1.000 familias pierden la producción de la mora, habichuela, apio, lulo, tomate y frijol, mientras otras se arriesgan a quedar atrapados al tratar de transportar en camiones, entre 40 y 100 toneladas de los alimentos que a diario deben llegar a Centroabastos.
En promedio, señaló Luis Rey, se pierden cada día entre ocho y diez toneladas de mora que es el producto que le “da de comer a casi todas las familias de las veredas de Piedecuesta”.
Atrapados en varias ocasiones
Los conductores de los camiones han quedado atrapados en las vías rurales que se encuentran destapadas, y que como mínimo, señaló Luis Rey, necesitan mantenimiento para permitir el paso de los vehículos.
El riesgo también es para los estudiantes y profesores de las diferentes escuelas del municipio, quienes se desplazan a pie o en motocicletas. Según Rey, una docente sufrió un accidente en la vía de Sevilla: “pasó derecho a un abismo porque hay partes muy agostas”, puntualizó.
Las veredas que suelen permanecer incomunicadas son Las Amarillas, Zaragoza, Miraflores, Planadas, Estanelo, La Loma, Sevilla, El Polo, Cristales, Pinchote y Las Colinas, las cuales, también piden a gritos alcantarillas. “Lo que más necesitamos y que estamos denunciando es que arreglen la vía y pongan alcantarillas”, agregó Rey.
¿Y la salud?
Los habitantes de la zona rural de Piedecuesta denunciaron que no hay centros de salud acondicionados y con las vías bloqueadas, las personas que se enferman demora más de dos horas en llegar al Hospital del municipio. “Gracias a Dios no hemos tenido una emergencia tan grave, pero podría pasar, porque no hay salud acá y mucho menos por donde transitar”, señaló Luis Gutiérrez, habitante del municipio.
Los habitantes señalaron que la Alcaldía de Piedecuesta les prometió el servicio de maquinaria del Batallón en un acta que se firmó entre líderes comunales y el alcalde Ángel de Jesús Becerra Ayala, en la que se asegura, según la población rural, que el 28 de marzo pasado comenzarían los trabajos de mantenimiento vial.
“El alcalde se desplazó con toda su cúpula y anunció con bombas y platillos que había hecho un contrato con el Batallón para arreglar la vía”, aseguraron los habitantes de la zona rural. Según el anunció que dio a conocer la administración local para esa fecha, se haría el mantenimiento de 117 kilómetros de vía.
Una vivienda en riesgo
El Comité Local para la Prevención y Atención de Desastres, Clopad, de Piedecuesta atendió la última emergencia que se presentó en la zona rural y recomendó a los habitantes la suspensión de los trabajos que ellos hacían para que el equipo de expertos junto con la maquinaria realice los trabajos de remoción de tierra.
En la zona, informó el Clopad, no hubo pérdidas humanas ni materiales, luego del deslizamiento, pero se corroboró el riesgo en el que se halla una vivienda de la vereda El Polo, ante la filtración de agua que ha comprometido el talud. Ante eso, la administración continuará con la supervisión del lugar.
Habla la administración de Piedecuesta
La alcaldía local firmó hace 15 días un contracto con el Batallón en el que se estableció el mantenimiento vial en las veredas de la parte alta del municipio con maquinaria que comenzará los trabajos en la segunda semana de junio. Sin embargo, en atención a los últimos derrumbes que comprometieron la movilidad en las veredas Las Amarillas, Sevilla y El Polo, la administración solicitó adelantar los trabajos en estos puntos.
Así lo confirmó el secretario de Planeación e Infraestructura de Piedecuesta, William Cobos Mesa: “Hubo una reunión con el Batallón y se manda la maquinaria para recoger los escombros, la tierra y habilitar el paso”.
Según el Secretario, las volquetas debieron llegar ayer al lugar de los deslizamientos, y en junio iniciarán las obras de mantenimiento vial de 97 kilómetros y la remoción de 1.500 metros cúbicos de material, como primera medida de solución.
Sobre el proyecto de pavimentación de vías que se incluyó en el Plan de Desarrollo del próximo cuatrienio, Cobos Mesa, explicó que la administración “tiene como prioridad tener el banco de maquinaria”, que le permitirá al Municipio invertir en dinero ahorrado en otras obras primarias como lo es la construcción de alcantarillas en la zona rural.
“Se pueden hacer alcantarillas como quedó establecido en los consejos comunales”, señaló el funcionario, quien agregó que entre los acuerdos establecidos, la administración aporta los materiales y la comunidad la mano de obra.
También se contempla la posibilidad de hacer huellas y bateas, una vez se conozca cuándo, dónde y cuántas alcantarillas se necesitan, puesto que el gobierno de Piedecuesta aún no ha elaborado un estudio sobre las zonas en las que se ubicaría el sistema de desagüe.


















