Todos los días y a toda hora, los conductores se ven inmersos en un asfixiante embrollo vial. Lo peor es que el problema aumenta con el paso de los días y las autoridades de Tránsito de Floridablanca no parecen ‘tomarle el pulso’. El caos ha convertido esta zona en un viacrucis.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
La congestión vehicular en Cañaveral cada día que pasa es más insoportable. Los conductores y los usuarios del transporte se ven atrapados en trancones por doquier. Ya sea en una buseta, en un bus, en un taxi o en un carro particular, ¡todos terminan atascados!
Y el asunto no es solo durante las ‘horas pico’, porque los trancones se dan en cualquier momento.
La sola idea de pasar por este tramo de la autopista o por las escasas vías de acceso al sector es sumergirse en un lugar atestado de vehículos, de ruido y de caos total. Ni hablar del problema el día sábado, cuando no hay Pico y Placa.
Desplazarse de sur a norte y viceversa es un viacrucis, pues un recorrido que por su distancia no debería demorar más de dos o tres minutos termina convirtiéndose en una travesía de más de media hora o incluso más tiempo. ¡Y eso si no se presenta un accidente!
Todos se ven obligados a ir a paso lento, sobre todo en los tramos que comprenden el puente Panamericano y la estación de Molinos, por citar solo algunos.
Miles de vehículos se atascan tras sus desplazamientos a Bucaramanga y a otros barrios de Floridablanca y de Piedecuesta.
Salir de ese embrollo no es una tarea fácil y requiere de algo más que paciencia.
Algunos conductores, desesperados con esta situación, se atreven a lanzarse al carril exclusivo del Metrolínea.
A la anarquía del transporte, al crecimiento del parque automotor y a la notoria insuficiencia de vías para que los miles de vehículos que atraviesan la zona no se queden atrapados en medio del trancón, se les suman dos problemas puntuales:
Primero: la falta de autoridad vial. Por esta zona neurálgica no se ve ni un solo alférez.
Segundo: la poca cultura ciudadana. Es inadmisible que en plena autopista, donde debe existir un mayor flujo vehicular, algunos conductores ‘paren en seco’ para comprar algo, estacionarse o subir y bajar pasajeros.
Y aunque este problema de movilidad no es exclusivo de Cañaveral, sino que corresponde a varias zonas del área, es evidente el cuello de botella en esta parte del sur de la meseta de Bucaramanga.
Versión oficial
Isnardo Mantilla Jaimes, encargado de la Oficina de Organización Vial de la Dirección de Tránsito de Floridablanca, reconoció que es evidente el ‘cuello de botella’ que se registra desde hace años en esta parte de Cañaveral.
Sin embargo, salió a la defensa de la dependencia que él dirige y aseguró que la Alcaldía del citado municipio emprendió acciones que le apuntan, a en un corto plazo, a descongestionar esta área.
Precisó que la administración ha decidido regular y modificar los sentidos viales de algunos trayectos que, a su juicio, agilizarán el flujo vehicular. Él habla de zonas como las calles 28 y 29 y la misma Paralela Occidental.
Al ser cuestionado sobre el por qué no ejerce control y por qué no les ‘pone tatequietos’ a aquellos taxistas que se estacionan sobre bahías o a los conductores que recogen y dejan pasajeros sobre la autopista, aumentando el caos, él respondió: “La verdad es que aunque ejercemos control, no hemos podido solucionar este problema. Pienso que falta mucha cultura ciudadana. Sin embargo, prometemos redoblar los operativos de vigilancia para evitar que estos episodios se sigan presentando. De esta forma, vamos a contribuir al despeje de las bahías y, por ende, de la autopista”.














