Bucaramanga
Sábado 20 de septiembre de 2014 - 12:01 AM

Silvia Galvis: Una pluma maestra y la voz de nuestra conciencia

La prolífica obra de Silvia Galvis no solo transcurrió en el ámbito periodístico, donde se destacó como investigadora y columnista, sino que su talento la llevó a producir fascinantes obras literarias que no perdían de vista el rigor histórico e incluso el sentido autobiográfico.

En 1987 Silvia Galvis recibió el Premio Simón Bolívar como la mejor columnista del país, de manos del hoy Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)
En 1987 Silvia Galvis recibió el Premio Simón Bolívar como la mejor columnista del país, de manos del hoy Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: CARLOS G. MARTÍNEZ GÓMEZ

Hoy se cumplen cinco años de la dolorosa desaparición de Silvia Galvis Ramírez, la mujer que trazó el camino del periodismo de investigación en Santander desde las páginas de Vanguardia Liberal, y que ocupó lugar preponderante en el país como escritora tanto de columnas de opinión como de documentos investigativos y obras literarias.

Su paso por el periodismo regional y nacional dejó profundas huellas que hoy son seguidas por las nuevas generaciones que, merecidamente, la tienen como referente insustituible en el momento de plantarse frente a los hechos e informar sobre ellos.

Siempre firme y con claras convicciones, Silvia Galvis, en sus columnas de opinión que le merecieron el premio Simón Bolívar en esta categoría, tuvo el cimiento bien fraguado para levantar su voz una veces vehemente, otras irónica y siempre valiente ante acontecimientos y personajes que con bajezas o grandezas, iban contruyendo la historia en las décadas finales del siglo pasado.

Sus opiniones

De paz hemos hablado hace muchos años. El 11 de agosto de 1984, sobre los restos aún insepultos de Carlos Toledo Plata, asesinado en Bucaramanga mientras se firmaba la paz con el M-19, escribió: “Toledo Plata no cayó cuando hacía la guerra, sino cuando predicaba la paz. (...) Ahora muere precisamente cuando había dejado de exponer la vida. Ironías de la muerte.”

La corrupción política y la denuncia periodística eran, por supuesto, debate recurrente en el país en los 80 y Silvia sabía resumir esta tensa relación en pocas palabras: “Una de las obligaciones del periodismo, especialmente en momentos en que la inmoralidad se espesa, es vigilar para que el delito no haga nata”.

Las triquiñuelas que permanentemente se tejían desde el poder para ejercerlo sin consideración ni pudor, ella las desvelaba con tanta facilidad como contundencia: “De todas formas, es admirable el sentido de oportunidad en nuestros gobernantes. Desatar una polémica acerca del pan vendido al peso y las ventajas de la leche empacada en bolsas, resulta de la mayor importancia en estos momentos”.

Las injusticias le dolían en lo más profundo del alma y ese sentimiento la llevaba siempre a expresarse con un valor que sus lectores siempre le reconocieron: “Mientras los clientes del Presidente quedan impunes, las cárceles se llenan de hombres humildes como (…) Jaime Guerrero y muchos otros iguales a él, perseguidos, encarcelados y torturados bajo sospecha de no aprobar en lo absoluto, la deshonestidad, la injusticia y la ineptitud”.

El humor

Y si algo apreciaron también sus lectores fue el humor y el sarcasmo que hacían de su pluma una de las más agudas del país.

El Manual de Urbanidad de Miguel Antonio Carreño fue uno de los motivos de su investigativa inspiración: “A las abuelas el circunspecto Don Miguel les establecía que ‘Solamente entre personas que se traten con íntima confianza puede ser tolerable el acto de cruzar las piernas’. ¿Qué dice Cosmopolitan al respecto? ‘Si quiere atraer a su hombre, si quiere llamarle la atención, cruce las piernas en forma seductora, de manera que no le quede más remedio que fijarse en ellas’”.

El agobiante Estatuto de Seguridad fue objeto de su ironía: “Por ejemplo, si su peluquero está bajo sospecha de atentar contra la paz, lo más probable es que ud. como cliente, también lo esté. Esos sujetos son puestos en prisión y el problema queda resuelto”.

Y una más: “Cuando él (el presidente Turbay Ayala) anuncia que las investigaciones serán “Exhaustivas” es porque lo serán, él sabe perfectamente lo que está diciendo. Lo que pasa es que nosotros somos tan brutos que no lo comprendemos …”.

Publicado por: CARLOS G. MARTÍNEZ GÓMEZ

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad