Emily Moreno denunció a su exesposo, el congresista republicano Max Miller, por presunta violencia física y psicológica. El caso ya genera preocupación dentro del Partido Republicano y podría afectar una elección clave.

Una disputa familiar que comenzó en los tribunales de Ohio terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza para la cúpula del Partido Republicano y en un tema que ya preocupa dentro de la propia Casa Blanca.
Lo que, en apariencia, era un proceso de divorcio como cualquier otro escaló hasta el punto de poner en riesgo un escaño que, hasta hace poco, se consideraba prácticamente garantizado.
En el centro de la controversia está Emily Moreno, hija del senador estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno, quien acusó a su exesposo, el representante republicano Max Miller, de haber ejercido violencia física y psicológica durante su matrimonio.
Según documentos judiciales revisados por The New York Times, Moreno sostiene que Miller le lanzó agua hirviendo de un sartén sobre el pecho y el abdomen, la empujó contra una pared, golpeándole la cabeza, y, en otro episodio, le apuntó con un arma de fuego.
También afirmó que el congresista fracturó la clavícula de la hija de ambos, hoy de dos años, y dejó constancia de una frase que, según ella, pronunció la menor en cierta ocasión: “Papá te mata”. Además: Divorcio civil no basta: Los casos en que la Iglesia puede anular un matrimonio
Ninguna de esas acusaciones ha sido probada en un tribunal hasta el momento. Miller respondió con un rechazo categórico y contraatacó con una ofensiva legal y mediática, acusando a su exesposa de tener problemas de salud mental, acosarlo y fabricar denuncias falsas con el objetivo de destruir su carrera política.
El congresista también presentó una demanda por difamación y sostuvo que la lesión de su hija se debió a una conducta imprudente de Moreno.
Publicidad

La cercanía con Trump complica el panorama
El peso político de Miller explica buena parte de la inquietud dentro del partido. Durante el primer gobierno de Donald Trump, integró su círculo cercano como responsable de la avanzada presidencial, y fue el propio mandatario quien lo respaldó para disputar su escaño en la Cámara, desafiando al entonces congresista Anthony González, uno de los diez republicanos que votaron a favor del segundo juicio político contra Trump tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Esa cercanía se trasladó también a la vida privada. Miller se casó con Emily Moreno en 2022 en el club de golf de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, en una ceremonia a la que asistió el propio mandatario junto con aliados como Richard Grenell y Kellyanne Conway.
Dos años después de la ostentosa ceremonia, el matrimonio terminó en divorcio, dando paso a una batalla judicial que no ha dejado de escalar en el ámbito político. Le puede interesar: Propuesta de matrimonio ‘extrema’ en el Empire State termina con arresto y cargos penales

Republicanos calculan el riesgo electoral
De acuerdo con The New York Times, sondeos internos del partido y encuestas demócratas muestran que un distrito considerado seguro se ha convertido en una contienda mucho más cerrada de lo previsto, lo que llevó a algunos dirigentes republicanos a evaluar si aún hay margen para reemplazar a Miller como candidato antes del cierre de inscripciones. Además: Trump defiende al ICE y cuestiona suspensión de controles de tráfico en EE. UU.
La organización Giffords, fundada por la excongresista Gabby Giffords, exigió esta semana la renuncia inmediata del congresista.
Su directora ejecutiva, Emma Brown, declaró al diario neoyorquino que el Congreso no es lugar para personas que ejercen violencia contra su propia familia y que, si Miller se niega a renunciar, la Cámara debería expulsarlo.
Hasta ahora, el senador Bernie Moreno ha guardado silencio público sobre el caso de su hija. Un vocero indicó que su prioridad es la seguridad y el bienestar de su hija y de su nieta, aunque aclaró que no litigará el asunto a través de los medios de comunicación.














