Aranceles, narcotráfico y presencia militar son algunos de los asuntos pendientes tras la visita de Marco Rubio a Colombia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a Colombia marcó el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países. El encuentro con el presidente De la Espriella evidenció un cambio en el tono diplomático frente al que caracterizó la relación con el Gobierno de Gustavo Petro.
La confrontación que predominó durante buena parte de la anterior administración parece dar paso a una agenda centrada en la cooperación, la seguridad y el fortalecimiento de los vínculos económicos.
En este acercamiento también juega un papel la relación personal entre Rubio y De la Espriella, que quedó en evidencia durante la visita del funcionario estadounidense.
Para María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, la reunión abre oportunidades para profundizar los vínculos comerciales entre los dos países. Lea también: De La Espriella lanza ultimátum a alias ‘Pinocho’: tiene una semana para entregarse
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“La propuesta de un diálogo bilateral de prosperidad abre un espacio para impulsar proyectos estratégicos. Colombia tiene talento, capacidad productiva y una ubicación privilegiada para aportar a las cadenas de valor estadounidenses. Contamos, además, con la voluntad de ambos gobiernos para profundizar el comercio y la inversión”.
Sin embargo, los resultados del encuentro también dejan interrogantes sobre algunos de los asuntos que más interesan a Colombia.
Los memorandos de entendimiento suscritos durante la visita, relacionados con cooperación en energía nuclear y procesamiento de minerales críticos y tierras raras, responden en buena medida a intereses estratégicos de Estados Unidos. En contraste, uno de los temas que más preocupa a los sectores económicos colombianos, los aranceles, no tuvo un desarrollo concreto.

El dilema de los aranceles
Antes de la llegada de Rubio, De la Espriella había asegurado que había sostenido conversaciones telefónicas tanto con el secretario de Estado como con el presidente estadounidense, Donald Trump, con el propósito de buscar una reducción o suspensión de los aranceles del 12,5 % aplicados a productos colombianos.
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El Gobierno colombiano esperaba que este asunto pudiera avanzar durante la visita, especialmente en busca de un alivio para la economía nacional.
Sin embargo, el tema no apareció entre los principales resultados anunciados tras la reunión.
Desde AmCham consideran que, pese a la ausencia de un acuerdo concreto, existe espacio para avanzar hacia una revisión de las medidas.
“El mensaje hace viable una revisión al acreditar avance técnico y disposición política, aunque todavía no define tasa, productos o fecha. Va en buena línea para que se puedan disminuir”, explicó Lacouture.
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Para Manuel Camilo González Vides, docente de Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, la visita debe entenderse como el comienzo de una negociación que podría tomar tiempo.
Según el académico, para Estados Unidos existen intereses estratégicos de largo plazo que van más allá de una eventual reducción de aranceles.
“Para Estados Unidos no es un asunto de corto o mediano plazo que puede ser lo de la tragedia del desastre, a ellos les importa mucho más las cuestiones de largo plazo como tener el mercado colombiano y ponerle freno a China y los acuerdos que puedan tener en Colombia”.

Seguridad y el alcance de Estados Unidos en Colombia
Otro de los grandes temas de la nueva agenda bilateral será la seguridad y la lucha contra los grupos criminales transnacionales.
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Durante el encuentro se planteó el inicio de un denominado Plan Patriota siglo XXI, que contempla compartir capacidades y desarrollar operaciones tácticas y técnicas contra el narcotráfico.
No obstante, esta cooperación también abre interrogantes sobre hasta dónde podría llegar la participación directa de Estados Unidos en territorio colombiano.
La posibilidad de operaciones conjuntas, una eventual presencia militar estadounidense y otras formas de cooperación generan preguntas relacionadas con la soberanía nacional, especialmente después de que Rubio no descartara una mayor participación de su país en las estrategias de seguridad.
Para González Vides, este será uno de los asuntos que deberá definirse en próximos encuentros entre los dos gobiernos.
El académico puso como ejemplo el modelo de cooperación que actualmente se desarrolla en Ecuador y recordó los antecedentes de la presencia militar estadounidense en Colombia durante el gobierno de Álvaro Uribe.
“En Ecuador hay un margen donde fuerzas estadounidenses dirigen, pero no entran al campo para atacar. Falta decidir si se queda con el modelo ecuatoriano o si Colombia propone otro tipo de modelo que puede ser menos o más directo por parte de EE. UU. en territorio colombiano. Al estar abierto se deja una caja de Pandora”.
Además, cualquier eventual tránsito de tropas extranjeras por territorio colombiano tendría que superar los procedimientos constitucionales correspondientes, lo que podría abrir un intenso debate en el Congreso.
La certificación de Estados Unidos en la lucha contra las drogas
Otro de los asuntos de mayor interés para Colombia es la certificación estadounidense en la lucha contra las drogas, que el país perdió durante la administración anterior.
Durante su visita, Rubio dejó abierta la posibilidad de que Colombia recupere esa certificación si mantiene los resultados en la lucha contra el narcotráfico.
“Si siguen esa trayectoria no hay duda de que esa certificación va a cambiar”, afirmó el secretario de Estado estadounidense.
Aunque la decisión también tiene un componente político, González Vides considera que las acciones adelantadas por el Gobierno colombiano, entre ellas las extradiciones y la desarticulación de organizaciones criminales, pueden jugar a favor de ese objetivo.
“Estamos en una luna de miel en el nuevo gobierno, pero con los Estados Unidos y específicamente con la administración Trump hay que dar resultados para que sea una relación armónica, sumado a que estar en el Escudo de las Américas es un tipo de blindaje hacia una buena relación”.
Una relación que dependerá de los resultados
El nuevo momento diplomático entre Colombia y Estados Unidos también tendrá consecuencias en materia de cooperación económica y apoyo financiero.
La posibilidad de que Estados Unidos destine recursos a Colombia dependerá, entre otros factores, de las decisiones que adopte el Congreso estadounidense y de la capacidad de ambos gobiernos para consolidar relaciones políticas favorables.
En este escenario, la labor de la nueva embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, tendrá especial importancia, al igual que el resultado de las elecciones de medio término que se celebrarán en noviembre. Le puede interesar: Juez frena plan de De La Espriella para fumigar cultivos de coca con glufosinato
La visita de Rubio, por tanto, representa apenas el primer paso de una relación que buscará alejarse de la confrontación de los últimos años. El reto para el Gobierno colombiano será convertir el nuevo acercamiento político en resultados concretos en comercio, aranceles, seguridad, lucha contra el narcotráfico y cooperación económica.
Con información de Colprensa.
















