La obra fue culminada en 2019, en Bucaramanga, y desde entonces permanece cerrada esta edificación. Se trata de un centro de desarrollo infantil creado para beneficiar a decenas de familias de escasos recursos, pero que lamentablemente fue abandonado y saqueado.

Uno de los proyectos más importantes que se emprendió en Bucaramanga en materia de atención integral para la primera infancia resultó convertido en un ‘elefante blanco’ y en un foco de inseguridad. Cerca de $4.700 millones se invirtieron en esta edificación, que ni siquiera ha sido inaugurada y a la fecha no ha brindado ningún servicio a la comunidad. Además, actualmente registra un grave estado de deterioro.
La incertidumbre y la indignación crecen entre la comunidad y los líderes cívicos, debido a la cadena de errores y descuidos cometidos durante la construcción y entrega del Centro de Desarrollo Infantil, CDI La Inmaculada, localizado en el norte de Bucaramanga, en la Comuna 1.
Este proyecto, que las autoridades prometieron como un apoyo fundamental en los procesos formativos y de desarrollo para niños entre los 0 y 5 años de familias bumanguesas vulnerables, se frustró debido a graves fallas que aparecieron en la edificación, la cual permanece bajo llave y con vigilancia, luego de saqueos y actos vandálicos de los que fue blanco en el pasado. Lea también: Bucaramanga: alertan sobre graves grietas en megacolegio de 1.200 estudiantes
Los juegos infantiles, las adecuaciones en metal y hasta las ventas resultaron hurtados o destruidos en medio de los daños ocasionados por consumidores de estupefacientes, vándalos y ‘amigos de lo ajeno’.
Las pasadas administraciones literalmente dejaron este edificio sin vigilancia. Ante el reclamo y los llamados persistentes de padres de familia, en días pasados la Alcaldía de Bucaramanga anunció varias acciones, especialmente dos gestiones legales y técnicas, para tratar de reparar, recuperar y dejar funcional esta infraestructura, con más de 800 metros cuadrados.

¿Cuál es el estado de esta obra en Bucaramanga?
El pasado 19 de agosto se llevó a cabo una mesa de trabajo en la Institución Educativa Villas de San Ignacio, Sede La Inmaculada, ubicada justamente al lado del CDI en cuestión. Esta actividad fue liderada por el concejal Jorge Flórez y se programó con el objetivo de conocer en detalle las fallas que existen en ambas edificaciones.
Durante este recorrido se pudieron evidenciar, tal y como lo informó Vanguardia en días pasados, enormes grietas que tienen afectado el colegio Villas de San Ignacio. Todo parece indicar que el Centro de Desarrollo Infantil La Inmaculada también sufre afectaciones similares.
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“Quisimos ingresar para conocer en qué estado se encuentra este CDI, pero no fue posible. La Secretaría de Educación indicó que el inmueble está a cargo del Dadep (Defensoría del Espacio Público), pero con ninguna de las dos entidades se logró el ingreso, ni siquiera para los entes de control”, indicó en su momento el concejal Jorge Flórez.

Esta redacción buscó respuestas por parte de Martha Guarín, secretaria de Educación de Bucaramanga, quien informó que “el CDI La Inmaculada no hace parte de esta Secretaría. Como secretaria de Educación no tengo bajo mi custodia ni cuidado este CDI. Este predio es administrado por el Dadep”.
Buscamos respuestas del Dadep, despacho que seguidamente nos refirió con la Secretaría de Infraestructura de Bucaramanga, a cargo de Carlos Javier Méndez Suárez. Este funcionario, por su parte, respondió que “se presentan inconvenientes por filtraciones en el CDI y por ello sigue sin operar”.
Debido a estas fallas, el Municipio no ha logrado que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, reciba la edificación para poner en marcha la oferta y prestar los servicios para los que fue construida.

¿Qué dice la Alcaldía de Bucaramanga?
Estos problemas se remontan a 2019. En esa vigencia se terminaron las adecuaciones en el CDI y por parte del Icbf se anunció que se recibiría la infraestructura, lo cual finalmente no ocurrió por causa de unas fallas de humedad. En aquel momento, el Instituto de Vivienda y Reforma Urbana de Bucaramanga (Invisbu) fue el ente responsable de hacer el seguimiento a las obras.
“En estos momentos la Secretaría de Educación adelanta un proceso jurídico ante Findeter, toda vez que ésta fue la entidad ejecutora de esta infraestructura. Por temas de inestabilidad de la obra, Findeter debe responder. De forma adicional, la Alcaldía de Bucaramanga se comprometió con iniciar todo el trámite correspondiente para contratar una consultoría, que nos permita establecer, con información técnica, cuál es la situación de esta infraestructura educativa (el colegio y el CDI)”, aseguró el secretario de Infraestructura local, Carlos Méndez.
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Sumando el costo de la construcción del Colegio Villas de San Ignacio ($10.300 millones), en total se invirtieron cerca de $15.000 millones para construir ambas edificaciones sobre este terreno en el Norte de Bucaramanga.














