Colombia
Miércoles 22 de julio de 2026 - 06:57 PM

Divorcio civil no basta estos son los casos en que la Iglesia puede anular un matrimonio

Cada año, los tribunales eclesiásticos reciben cerca de 1.600 solicitudes de nulidad matrimonial, un proceso distinto al divorcio y basado en la validez del consentimiento inicial.

Firmar un divorcio ante notaría o escuchar la sentencia de un juez puede dar la sensación de que un matrimonio quedó completamente cerrado.
Firmar un divorcio ante notaría o escuchar la sentencia de un juez puede dar la sensación de que un matrimonio quedó completamente cerrado.

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Firmar un divorcio ante notaría o escuchar la sentencia de un juez puede dar la sensación de que un matrimonio quedó completamente cerrado. Sin embargo, para miles de colombianos que se casaron por la Iglesia Católica, esa sensación resulta engañosa, y muchos solo lo descubren cuando intentan volver a casarse por lo religioso.

Desde diciembre de 2024, la Ley 2442 permitió que el proceso de divorcio en Colombia se agilizara de forma considerable. Cualquiera de los cónyuges puede solicitarlo sin necesidad de demostrar infidelidad, abandono u otra falta, e incluso sin que la otra parte esté de acuerdo.

Aun así, el trámite sigue exigiendo resolver asuntos como la custodia de los hijos, la cuota de alimentos y la repartición de los bienes comunes.

Lo que muchas parejas no tienen claro es que esa decisión del Estado no tiene ningún efecto sobre el vínculo religioso. Si la boda se celebró por la Iglesia Católica, ni la escritura firmada en notaría ni el fallo de un juez disuelven ese matrimonio ante la institución eclesiástica, lo que, en la práctica, impide contraer un nuevo matrimonio católico mientras no exista una declaración de nulidad emitida por un tribunal religioso. Además: https://www.vanguardia.com/mundo/2026/07/02/video-viral-pedida-de-mano-extrema-en-el-empire-state-termina-con-arresto-y-cargos-penales/

Si la boda se celebró por la Iglesia católica, ni la escritura firmada en notaría ni el fallo de un juez disuelven ese matrimonio.
Si la boda se celebró por la Iglesia católica, ni la escritura firmada en notaría ni el fallo de un juez disuelven ese matrimonio.

Cifras que revelan una tendencia creciente

Las estadísticas oficiales dan cuenta de la magnitud del fenómeno. Solo en 2025, las notarías del país reportaron 32.567 divorcios frente a 88.069 matrimonios celebrados, lo que equivale a 37 separaciones por cada 100 bodas registradas, de acuerdo con cifras de la Superintendencia de Notariado y Registro. Ese mismo año, la Registraduría inscribió 85.822 uniones, entre civiles y religiosas.

En ese contexto, un informe de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de San Buenaventura, que será presentado este jueves 23 de julio en el Open Day Posgrados 2026 de esa institución, estima que los tribunales eclesiásticos del país reciben alrededor de 1.600 solicitudes de nulidad cada año.

No obstante, la investigación aclara que no todas son aprobadas, pues lo que se examina no es por qué fracasó el matrimonio, sino si existía alguna razón que impidiera que ese vínculo naciera válido desde el mismo día de la boda. Además: “Se metió en mi matrimonio”: Exesposa de Petro arremetió contra Verónica Alcocer

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En Colombia han aumentado los divorcios católicos.
En Colombia han aumentado los divorcios católicos.

Lo que sí y lo que no permite anular un matrimonio

De acuerdo con el decano de la facultad y doctor en Derecho Canónico, Luis Bernardo Mur Malagón, la nulidad matrimonial no equivale a un divorcio católico ni implica la disolución de una unión válida, sino un juicio que revisa si ese consentimiento inicial estuvo realmente completo.

Su investigación, publicada en el libro Acceso a la justicia eclesiástica: procesos de nulidad matrimonial, encontró que la principal motivación de quienes solicitan este trámite es poder casarse nuevamente por la Iglesia, seguida por el deseo de cerrar un capítulo de su vida y recuperar la tranquilidad emocional.

Entre las razones que sí permiten declarar la nulidad se encuentran estar previamente casado por la Iglesia católica con otra persona, el engaño sobre aspectos determinantes, como una infertilidad conocida y ocultada; el miedo o la presión ejercidos para llegar al altar; y, sobre todo, la falta de capacidad para comprender o cumplir lo prometido, ya sea por falta de uso de razón, una idea profundamente distorsionada del compromiso o un problema psicológico grave.

Según el Tribunal Eclesiástico de Bogotá, estas fallas de madurez son las causales más frecuentes. En cambio, ni la infidelidad, ni llevar años separados, ni una boda apresurada por un embarazo son, por sí solas, motivo suficiente para anular un matrimonio. La Iglesia, además, presume la buena fe de la pareja, por lo que los hijos conservan todos sus derechos y los bienes siguen definiéndose ante la justicia civil. Además: Video: propuesta de matrimonio terminó en violenta pelea

Para solicitar la nulidad de un matrimonio católico debe presentarse ante un tribuna eclesiástico.
Para solicitar la nulidad de un matrimonio católico debe presentarse ante un tribuna eclesiástico.

El proceso puede iniciarse sin necesidad de un abogado, a partir de un cuestionario que entregan los tribunales eclesiásticos en sus sedes o portales web, y puede radicarse en el lugar donde se celebró la boda, en el domicilio de cualquiera de los cónyuges o donde se encuentren las pruebas.

Se recomienda contar con al menos tres testigos del noviazgo y, en los casos relacionados con salud mental, con el concepto de psicólogos o psiquiatras. El trámite continúa incluso si el excónyuge no colabora, y tanto los tribunales como las vicarías ofrecen asesoría gratuita.

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La reforma impulsada por el papa Francisco en 2015, que este año cumplió una década y que el papa León XIV ha defendido como un servicio pastoral, redujo significativamente los tiempos del proceso. Antes se requerían dos fallos coincidentes, mientras que hoy basta con uno. Lea también: Hincha de Junior pidió matrimonio a dos mujeres en el estadio y ambas dijeron “sí”

Palomas blancas sobrevolaron la plaza de San Pedro la noche antes del funeral del papa Francisco, generando interpretaciones espirituales entre los asistentes. / Redes sociales
Palomas blancas sobrevolaron la plaza de San Pedro la noche antes del funeral del papa Francisco, generando interpretaciones espirituales entre los asistentes. / Redes sociales

Existe, además, una vía abreviada ante el obispo que, cuando ambas partes están de acuerdo y el caso resulta evidente, puede resolverse en unos tres meses. El proceso completo, sin embargo, puede tomar entre ocho meses y un año si todas las partes colaboran.

En cuanto a los costos, Mur explicó que muchos tribunales eclesiásticos ya no fijan tarifas, sino que promueven un aporte solidario que cada persona acuerda según su capacidad económica, con posibilidad de pago por cuotas. Con todo, la decisión del tribunal religioso no modifica automáticamente el estado civil, pues el artículo 147 del Código Civil exige el reconocimiento posterior de un juez del Estado.

Los expertos recomiendan acudir primero al párroco de la parroquia correspondiente y mantenerse alerta frente a quienes ofrecen anulaciones garantizadas, ya que ningún proceso judicial, incluido el eclesiástico, puede asegurar un resultado. Para Mur, la mejor prevención ocurre antes del matrimonio, cuando el consentimiento se construye de manera libre, consciente y plenamente informada.

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