Caos vehicular, polvo, bajas ventas y enfermedades son algunas de las quejas que tienen los comerciantes, habitantes y peatones de la calle 36 entre las carreras 21 y 25 del Centro de Bucaramanga.

Publicado por: TATIANA GUTIÉRREZ
Desde noviembre pasado, los habitantes y transeúntes del Centro de la ciudad han tenido que convivir con el ruido y polvo de las últimas obras del mandato de Luis Francisco Bohórquez.
A su vez, los establecimientos comerciales que se encuentran en la calle 36 han tenido que cerrar sus puertas hasta tres días a los trabajos. “Nosotros tuvimos que cerrar porque nos rompieron el tubo del agua y así hemos perdido ventas”, comentó la comerciante Paola Consuelo Castro Sarmiento.
Así mismo, taxistas expresaron que estas obras convierten la movilidad en una pesadilla.
Frente a esta problemática, Clemente León Olaya, secretario de Infraestructura de Bucaramanga, le dijo a Vanguardia.com que la planeación de las obras empezó en mayo pasado y terminarán en enero.














