En 2016 se robaron 292 motocicletas en Bucaramanga, lo que representó un incremento del 37 % de ese delito con respecto al año 2015.

Publicado por: EUCLIDES KILÔ ARDILA
Semáforos, parqueaderos indebidos, zonas de poco tránsito o vías de salida a Bucaramanga, se convirtieron en los mejores escenarios para que la delincuencia asestara sus golpes, en los que las víctimas algunas veces fueron amedrentadas con pistolas o armas corto punzantes.
En el 82 % de los casos los hurtos ocurrieron por físico descuido de los propietarios de los vehículos, quienes los estacionaron en andenes, parqueaderos indebidos o zonas verdes. El 18 % restante de los robos se dio mediante la vía del atraco directo.
Para el robo de motocicletas, de manera literal, los hampones no tuvieron un horario específico, pues los hurtos se dieron entre las 9:00 a.m. y las 9:00 p.m.
Como ofensiva contra este delito, la Policía Metropolitana logró desarticular cinco bandas delincuenciales, las cuales operaban en el área. Al final capturaron a 88 personas y recuperaron 197 motocicletas durante 2016.
¿A dónde van a parar las motos robadas?
* Muchas de las motocicletas robadas se alquilaron o se vendieron a particulares.
* En Bucaramanga, de manera especial, estos vehículos también son transformados en singulares mototaxis, los cuales se usan de manera ilegal.
* Otras motocicletas también son desarmadas para vender sus repuestos a los mejores postores.
* Los delincuentes les hacen modificaciones a las motos para utilizarlas ellos mismos y seguir perpetrando sus fechorías.















