Habiéndose ido para Bogotá en busca de experiencia profesional, la infancia nostálgica de hablar con su personaje infantil, El Chavo, le dio un vuelco a su vida. Ella es María Ligia Hererra, bumanguesa que brilla con luz propia e inteligencia.

Publicado por: HELMAN VILLAMIZAR DAZA EDITOR Q’HUBO BUCARAMANGA
Florinda Meza García, un nombre, es evidente, que rima perfectamente con la palabra poesía. Buen principio, yo diría, para iniciar el proyecto de un poema sin defecto y sin mácula, amén de que el nombre es también octosílabo perfecto...”.
Roberto Gómez Bolaños (El Chavo del Ocho, El Chómpiras, Lucastañeda) escribía en solitario odas y poemas a su amada Florinda, pero pocas veces exponía su espíritu, su ser íntimo. Hasta que un día, después de dos meses de ‘cacería’ periodística, María Ligia Herrera Navarro, lo ‘desnudó’.
“Trabajábamos en La FM, con Claudia Gurisatti. Había hecho las dos especialidades de comunicación (periodismo y organizacional), pero las ganas de trabajar, desarrollar mi profesión, me llevaron a lo que menos quería, hacer periodismo de farándula”.
“Me tocó, me fui con una mentira para Bogotá a trabajar con Jorge Barón Televisión, en un programa de eso, chismes, cosas de artistas”.
En realidad, su ejercicio profesional tenía de todo un poco, pero la encasillaron en la farándula y le costó quitarse el estigma, porque en su ser hay, más que trivialidades, una santandereana pensante, creativa, intelectual, una ‘esponja’ que asimila todo y no le teme a nada, especializada en absorber conocimiento.
Buscando a Chespirito
“Con mi compañera de producción Yenny Arias, en La FM, lo estábamos contactando desde hacía dos meses, hasta que su manager nos llamó y nos dijo que nos recibía por teléfono. Claro, de una, la hicimos”.
El ‘cuate’ les habló, leyó, lo esperaron a que allá en su casa en Cancún hurgara en la biblioteca para leerles los poemas a su eterna Florida.
Se sensibilizó, lloró...
“Recuerdo que le pregunté por la elaboración de los personajes desde el punto de vista sociológico, y me encantó cómo él desde la observación del comportamiento cultural del mexicano de estrato medio, comenzó a construir los personajes. Todos ellos eran de la vida cotidiana de México, pero también eran representaciones sociales de Latinoamérica”.
Tiempo después la bendición llegó. Nuestra ‘Mayuyis’ como le decíamos en la UNAB, recibía el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2004, categoría Radio, a la Mejor entrevista a Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”.
Ese también era uno de sus personajes de infancia cuando por las tardes quizá frente al Colegio San Pedro, en el Domus Aurea, quedaba en solitario mientras su papá dictaba clases y su mamá realizaba sus labores en el HUS.
Hizo de todo
Fue escudera de Antanas Mockus, estuvo en el manejo de fuentes para televisión en la Alcaldía Mayor de Bogotá, fue discípula de Yamit Amad, coequipera de Viena Ruiz, de Claudia Gurisatti en La FM radio, ondas que la condujeron al premio; hizo una especialización en España y sueña con ser Consejera presidencial para La Paz o Ministra de Educación, porque piensa que desde esos dos puntos hay planes de ajustes y de fortalecimiento en la educación superior en Colombia, con el fortalecimiento de una cultura de paz.
Por lo pronto, hace ya casi ocho años, solo es la Decana de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Santo Tomás de Aquino en Bogotá, después de trasegar un largo camino lleno de retos que como santandereana, jamás le quedaron grandes.











