Bucaramanga
Jueves 14 de diciembre de 2017 - 03:16 PM

Madre que huyó de Venezuela busca operación para su bebé en Bucaramanga

Francy Rodríguez, junto a su esposo y sus dos hijos llegaron a Bucaramanga hace siete meses de Venezuela en busca de una intervención quirúrgica para su hijo menor de un año. Viven en el parque García Rovira de Bucaramanga en precarias condiciones en espera que el pequeño acceda a un médico.

Madre que huyó de Venezuela busca operación para su bebé en Bucaramanga (Foto: Mileidys Tellez / VANGUARDIA LIBERAL)
Madre que huyó de Venezuela busca operación para su bebé en Bucaramanga (Foto: Mileidys Tellez / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: Mileidys Tellez

Sentada en una de las bancas del parque García Rovira de Bucaramanga, Francy Rodríguez, cuenta la travesía que padece para que su hijo acceda a un médico en Colombia. Esta mujer, junto a su esposo y sus dos hijos, emigraron a Colombia en búsqueda de una cirugía quirúrgica para su pequeño.

Miguel Arcángel Márquez Rodríguez,  tiene un año y cuatro meses, desde su nacimiento padece de una hernia inguinal y umbilical congénita (un bulto en la zona de la ingle), que se empeora cuando tose o llora con intensidad. Esta enfermedad le produce dolor al pequeño. Francy teme que la hernia se complique aún más.

Esta familia estaba radicada en Puerto Ordaz, cerca a la frontera con Brasil. Francy relata que bajo el gobierno de Nicolás Maduro fue imposible acceder a un centro medicó especializado que interviniera quirúrgicamente a su pequeño, ya que no había anestesia para la cirugía. Incluso, le pidieron que comprara los insumos para el procedimiento médico, pero la mujer no tuvo dinero.

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De acuerdo con Francy lo que trabajaba su esposo solo alcanzaba para comer, por eso decidieron viajar a Bucaramanga.“No inmigramos a Brasil porque se nos dificulta dominar el idioma y pensamos que en Colombia iban a ayudar a nuestro hijo”.

Esta familia venezolana lleva siete meses de estadía en Colombia, vendieron todo lo que tenían en el vecino país para llegar a Cúcuta, donde iniciaron el papeleo médico para su hijo. En el Hospital Universitario Erasmo Meoz, logró que vieran a su hijo mediante una acción de tutela. Sin embargo, según Francy, le mandaron unos exámenes médicos que no se pudo realizar, debido a que Miguel Arcángel no estaba registrado en el país, ni tenía historia clínica.

Caminaron una semana de Cúcuta a Bucaramanga

En medio de la desesperación emigraron a Bucaramanga. El viaje duró una semana caminando. “Pedíamos cola (aventón) a carros que transitaban por la zona, pero eran trayectos cortos”, relató Francy.  Agregó que gracias a la ayuda de algunas personas recolectaban comida y en ocasiones la estadía donde les cogía la noche. 

Al llegar a Bucaramanga Miguel Arcángel fue examinado en el Hospital Universitario de Santander sin ningún inconveniente. Ya tiene sisbén tipo 1. No obstante, el menor no tiene EPS ya que, según funcionarios de la Secretaría de Salud de Bucaramanga, debe esperar un mes y medio para que pueda ser afiliado.

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A pesar de que el sisbén es tipo 1 y el diagnóstico del pediatra que lo examinó es prioritario, el pequeño no ha tenido la cita médica especializada que requiere. “Me mandan de un lado para otro, ya no se qué hacer. Yo no estoy pidiendo una ayuda para mí, es para mi hijo”, asegura la madre en medio de lágrimas.“Me duele ver a mi hijo así”.

Sumado a este problema, Francy tiene un mes de embarazo y no ha acudido al  médico ya que asegura que primero está la salud de su hijo.

Francy ofrece diariamente bolsa de chupetas a las personas que transitan el parque García Rovira. Al momento de la entrevista, la mujer se da cuenta de que están repartiendo comida y manda a  su hijo de siete años a hacer la fila:

- “Anda a agarrar, porque yo no tengo para comprar nada”.

El esposo de Francy trabaja pintando casas o en lo que le salga, pero no tiene un trabajo estable. “Ayer mi esposo trabajó y pagamos una posada”. Sin embargo, para esta noche no hemos conseguido todo el dinero para pagar la estadía”, relata la mujer.

¿Desea ayudar?

Las personas solidarias que quieran ayudar a esta familia venezolana, pueden acercarse al parque García Rovira con alimentos no perecederos, medicamentos, implementos de aseo, carpas, o cualquier elemento que sea de utilidad para que sigan subsistiendo a la intemperie  en este parque. 

En el mejor de los casos pueden ayudar a Javier Márquez, papá del pequeño, con un trabajo para así buscar un lugar para vivir.

A pesar de la dramática situación en la que viven, el mayor anhelo para esta familia venezolana es que el pequeño reciba la atención médica especializada que requiere. 

Publicado por: Mileidys Tellez

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