Comer 12 uvas, vestir ropa interior amarilla, las espigas de la prosperidad, baño de hierbas y lentejas en la cartera, son algunas de las costumbres que se realizan para el fin de año.

Publicado por: Colprensa
Para muchos, los agüeros se convierten en un estilo de vida. Estas creencias populares que se trasmiten de generación en generación, trayendo esperanza para el año nuevo son rituales infaltables para algunas personas de la ciudad.
El baño de fin de año
Por ejemplo Carlos Herrera Martínez vende el tradicional baño con las siete hierbas dulces y las siete hierbas amargas desde hace 24 años. Según él, lo único que deben hacer es sacar su zumo y realizar el baño con fe, pues “lo que da la suerte no son solo las plantas, es primordial la fe para que esto se cumpla”.
Ropa interior de la suerte
Luis Hernández, dice que en su negocio tiene aproximadamente 150 clientes diarios, en estas fechas, que creen en la tradición del ‘calzón amarillo’. “La suerte es la principal razón por la que la compran” siendo famoso por atraer energías positivas y generar un buen tema de conversación.
Las uvas de los deseos
“Este es un agüero prodigioso y real” dice John Jairo Hurtado, quien vende esta fruta. Son 12 uvas una para cada deseo representando los meses del año. La idea es que se coman durante las doce campanadas que se marcan para el inicio del nuevo año, comenzando con nuevas aspiraciones que se harán realidad.
Las espigas de la prosperidad
Este es uno de los más famosos en los hogares bumangueses, haciendo parte casi que de la decoración navideña. Es para que la prosperidad no falte en la casa. Dicen que además funciona para proteger a la familia y alejar las malas energías.
Floreira Caicedo dice que estas fechas puede llegar a vencer de 2 mil a 3 mil espigas en la temporada.
Dar vuelta a la manzana con una maleta para viajar más durante el siguiente año, poner lentejas que simboliza la prosperidad y abundancia, limpiar la casa para sacar las malas energías. Sin importar cual sea su creencia “la fe es el ingrediente más importante” para que el agüero se cumpla, tal como dice el señor Herrera Martínez.















