Excusas de todo tipo. Conductores alterados, otros completamente despistados y algunos acudiendo a la súplica y el ruego para evadir un comparendo. Toda una mezcla de comportamientos los que a diario se registran en los puestos de control que la Policía y Tránsito adelantan en diferentes puntos de la ciudad.






Publicado por: Redacción Vanguardia.com
Desde las 5:00 a.m. un puñado de hombres y mujeres de la Policía, acompañados por agentes de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, alistan todo para instalar el puesto de control.
El escenario es la autopista entre Floridablanca y Bucaramanga, frente al barrio San Martín, donde ubican los conos de señalización. La idea es reducir de cuatro a dos los carriles de la vía, para tratar de solicitarle documentos al mayor número de conductores de vehículos y motocicletas.
El operativo lo integran cerca de 20 uniformados de la Policía, 10 agentes de Tránsito, una patrulla, varias motocicletas y tres grúas.
Cuando está todo listo y los agentes empiezan a requerir a los conductores, comienza lo que podría llamarse el ‘carnaval de excusas’. Algunas dan risa, otras se caen por su propio peso y otras tantas ponen a pensar a los uniformados y hasta les tocan el corazón.
“¿Hoy es martes? Qué pena, en serió se me pasó. Mi agente colabóreme, en serio que ya uno no sabe ni qué día es”, expresó el conductor de un vehículo que, aunque tenía los documentos en regla, estaba infringiendo el pico y placa.
A medida que pasan los minutos, una de las grúas se empieza a llenar de motos cuyos conductores no están en su día de pico y cédula, no presentan la carta que autoriza su libre circulación o simplemente tienen algún documento vencido.
En carril de Metrolínea
Cuando se acercaba la hora pico, es decir las 8:00 a.m., la fila de carros se hizo más larga. Los vehículos se iban represando al verse obligados a pasar de cuatro a dos carriles. Seguramente ese trancón incomodó al conductor de un Chevrolet Aveo que no encontró reparo alguno en evadir el puesto control, circulando por el carril exclusivo de Metrolínea.
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El osado e imprudente conductor no logró su cometido porque de inmediato tres agentes de la Policía le bloquearon el paso. Le pidieron los documentos y mientras le elaboraban el respectivo comparendo le llegó por detrás un articulado de Metrolínea que tuvo que esperar pacientemente el procedimiento.
Diez minutos después el conductor se fue con el recibo de la infracción y el carril de Metrolínea quedó nuevamente despejado.
“La gente qué pensará. Este tiempo de cuarentena debe servirnos para ser mejores personas, para acatar las reglas. Acá no deberíamos multar a nadie porque se supone que estamos en una crisis delicada de salud y se deben acatar las medidas. Lamentablemente nos falta mucho por aprender y seguimos infringiendo las normas”, dijo un agente de Tránsito en su afán por reflexionar ante tanta excusa e infracción.
La bata sin el médico
Otro particular caso que debieron enfrentar los agentes de Tránsito fue el del conductor de una camioneta que, al ser requerido, dijo ser el esposo una persona vinculada al sector de la salud.
En la silla del conductor efectivamente estaba la bata de médico, pero el médico no estaba. “Amigo entienda que yo soy el esposo de una médica y en este momento me dirijo a recogerla”, dijo el conductor.
La respuesta del policía no se hizo esperar: “Señor, entienda que el permiso de libre circulación es para los médicos y ella no viene en el carro. Es como si mi esposa saliera manejando una patrulla porque yo soy policía. Eso no se puede hacer”, le replicó el uniformado.
Minutos después al puesto de control llegó la médica quien aseguró tener los permisos que le permitían a su pareja ir a recogerla a su lugar de trabajo.
“Veremos qué pasa porque la norma es clara, el permiso de libre circulación es para el personal médico, no para sus parejas o familia”, explicó un agente mientras a su lado los policías continuaban dialogando con la médica y su esposo.
“Voy a llevar unos medicamentos”
Una de las excusas más insólitas fue la de un motociclista que al ser requerido para que mostrara el permiso de circulación, intentó conmover a los uniformados. “Agente tuve que salir a llevar unos medicamentos para un familiar en el Norte”, explicó el hombre.
“No tenía los tales medicamentos. Como él son varios que al verse sorprendidos se inventan cualquier excusa para evadir su responsabilidad. En otros casos conductores circulando con el SOAT vencido, sin la licencia”, explicó un agente de Tránsito.
Y entre “se me quedó la carta de circulación”, “no sabía que día era hoy”, “seguro que yo tengo permiso, deme la oportunidad de ir a traerlo”, “ayúdeme, no sea así” y otras tantas excusas, queda en evidencia la indisciplina de algunos conductores en plena cuarentena.














