Una de las avenidas más afectadas con esta problemática es la Quebradaseca, de Bucaramanga.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Los residentes en los barrios García Rovira y Centro le solicitaron a la Alcaldía de Bucaramanga un operativo de desalojo en las vías y los andenes invadidos por talleres de mecánica.
Los vecinos de dichos sectores expresaron su preocupación por la usurpación de estas áreas, pues se ven afectados tanto en su movilidad peatonal y vehicular, como en el deterioro del entorno de sus viviendas.
Argumentan que estos negocios, al ocupar ilegalmente el espacio público, generan un estrechamiento de las vías, dificultando el paso de los transeúntes y generando congestión vehicular en la zona.
Además, con la ley en mano, señalaron que el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, prohibe el uso del espacio público para la reparación de los vehículos y aún así, en estos barios de Bucaramanga, muchos dueños y operarios de talleres de mecánica acondicionan en las vías y las aceras sus equipos de trabajo.

De igual forma se quejan de los ruidos y la contaminación generada por los talleres, lo cual afectan negativamente su bienestar y el disfrute de sus hogares.
Y agregan que la presencia de líquidos y desechos provenientes de los talleres representan riesgos para la salud y el medio ambiente: “la suciedad de los andenes, producto del derrame de aceites y otras sustancias que utilizan para lavar y reparar los repuestos, es un verdadero atentado a la estética y a la seguridad”.
Tales ocupaciones, además de frenar el paso de la gente, se han convertido en otras de las causas de la congestión vehicular y de la accidentalidad de varios peatones en la capital santandereana.
En un recorrido realizado ayer por Vanguardia se pudo constatar que los establecimientos comercializadores de repuestos automotores utilizan el espacio público como parqueaderos y talleres mecánicos, lo que imposibilita una buena movilidad para muchas personas que a diario transitan por esta importante zona de la ciudad.
Ante esta situación, la comunidad decidió entablar un derecho de petición para que las autoridades tomen medidas inmediatas y efectivas para liberar los invadidos terrenos.
Los vecinos solicitaron una intervención que incluya el desalojo de los talleres ilegales y la implementación de medidas de control y vigilancia para evitar su reaparición en el futuro.
Además, los residentes piden que se realice un plan integral de recuperación de los espacios públicos afectados, con el objetivo de devolver a la comunidad un entorno seguro, limpio y accesible.
Esta petición ha generado un amplio apoyo por parte de los vecinos, quienes esperan que las autoridades atiendan sus demandas y tomen las medidas necesarias para solucionar esta grave problemática.
Vale decir que en otros sectores, como Gaitán, La Concordia y Girardot también se evidencia la misma situación y se ven por doquier talleres de mecánica invadiendo el espacio público.

Lo que dice la ley
El Plan de Ordenamiento Territorial, al menos en el papel, señala que los talleres de mecánica no deben funcionar en aceras.
Además, el área del lote mínima para ese tipo de negocios no puede ser menor de 300 metros cuadrados y su frente mínimo deberá ser de ocho metros.
De igual forma, establece que no se permitirá esta actividad sobre los andenes, ni calzadas, ni los antejardines de las edificaciones destinadas a estos fines.
Por otro lado, el Código de Tránsito contempla sanciones drásticas para quienes invadan las vías y, en ese orden de ideas, los infractores reciben multas que oscilan entre los $ 180 mil hasta los $ 460 mil.















