Autoridades judiciales determinaron un segundo incidente de desacato al Alcalde de Bucaramanga y Alcaldesa de Girón por no destinar recursos para sustituir el derribado puente.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Esta estructura estaba ubicada al Norte de Bucaramanga y beneficiaba la movilidad de sectores como Bendición de Dios, Brisas del Prado, Hacienda Río de Oro, Bavaria II, Los Parceleros y numerosas veredas del municipio de Girón.
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El pasado 3 de agosto, el Tribunal Administrativo de Santander dejó en firme la sanción contra la alcaldesa de Girón, Yulia Rodríguez y el alcalde de Bucaramanga, Juan Carlos Cárdenas “por desacato al fallo en el medio de control de defensa de derechos e intereses colectivos” en el que se instaba a que los funcionarios adelantaran “los procesos de contratación y realización de las obras necesarias tendientes a la adecuación, reestructuración o construcción de las edificaciones necesarias que permitan el paso entre la Vereda el Carrizal y el Municipio de Bucaramanga, supliendo la labor que realizaba el Puente Nariño y el puente peatonal colgante”.

Sin embargo, el pasado jueves, 21 de septiembre, el Juzgado 11 Administrativo de Bucaramanga abrió un nuevo incidente de desacato en contra de Juan Carlos Cárdenas, alcalde de Bucaramanga, Yulia Rodríguez, alcaldesa de Girón y los dos secretarios de infraestructura de los municipios en mención.
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En el falló inicial se anotó que “si bien los municipios han adelantado algunas obras tendientes a la recuperación del paso para comunicar la Vereda el Carrizal jurisdicción del municipio de Girón con el municipio de Bucaramanga, estas obras han sido tardías y, el cumplimiento del fallo se ha dado de forma parcial, encontrándose que, actualmente la Vereda el Carrizal y el municipio de Bucaramanga, se comunica únicamente por el puente peatonal, generando graves perjuicios a la comunidad, sin que se haya adelantado ninguna acción para la rehabilitación del puente vehicular”.

Tras la demolición de la estructura, estudiantes y adultos mayores fueron los más perjudicados ante la imposibilidad de pasar de un lado al otro. Habitantes de la zona habilitaron una improvisada balsa en madera y canecas plásticas con la que algunos jóvenes arrastraban a las personas de un lado al otro.
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Hace cerca de una semana, la misma comunidad diseñó e instaló un improvisado teleférico en el que se trasladan personas y mercancías entre los municipios. A la fecha no existe una comunicación definitiva en la que se les diga si allí se instalará un puente militar u otra estructura definitiva para beneficio de la comunidad.












