Durante los últimos años, el Municipio de Bucaramanga ha destinado una considerable cantidad de recursos para obras de infraestructura, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes; sin embargo, los resultados obtenidos no han sido los esperados.










Publicado por: Euclides Kilô Ardila
A pesar de los millonarios presupuestos invertidos, muchas obras y demás proyectos desarrollados por las últimas administraciones no cumplieron sus propósitos y dieron al traste, tanto en sus diseños como con sus ejecuciones.
Y es que durante los últimos años el Municipio ha destinado una considerable cantidad de recursos para obras de infraestructura, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes; sin embargo, los resultados obtenidos no han sido los esperados, generando frustración entre la ciudadanía.
Dos de los casos que más tienen decepcionados a los ciudadanos son los del denominado urbanismo táctico y el de las ciclorrutas. Los dos fueron proyectos que contaron con una inversión de miles de millones y ambos, en el papel, prometían convertirse en lugares propios para la recuperación del espacio público y el sano esparcimiento; no obstante, tanto las cicloinfraestructuras como los urbanismos tácticos no sirvieron para otra cosa distinta al despilfarro de sus inversiones.
El Top Urbano de Vanguardia seleccionó diez de esos proyectos y estudios que, por su mala calidad, evidencian la pésima gestión de los presupuestos asignados.
Estas iniciativas fallidas requieren de una explicación oficial sobre la falta de supervisión y control en la ejecución de estas obras, sin contar que los funcionarios y los contratistas comprometidos deben responder por no hacer una adecuada inversión de los recursos públicos.
Top 10
1.

‘Pilonas’: Los bolardos electrónicos, esos elementos utilizados en la movilidad para regular el tráfico vehicular y peatonal, ni siquiera se inauguraron. ¡Costaron más de $ 200 millones!
2.

Bases de esculturas: Tales pedestales se habilitaron en el Paseo del Comercio para ubicar las obras artísticas de las hormigas culonas, con una inversión de más de $ 300 millones. Hoy se ven como puestos de ventas ambulantes.
3.

Vías invadidas: El pasado gobierno invirtió $ 1.800 millones en el Plan Maestro del Espacio Público y jamás funcionó. Hoy las calles de Bucaramanga continúan invadidas del comercio informal.
4.

Ampliación de la carrera 33: El ensanche de los andenes de esta arteria vial, entre las calles 36 y 56, costó cerca de $ 3.500 millones. En la actualidad, esas aceras son improvisados parqueaderos de motocicletas.
5.
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Las estaciones del Metrolínea: En general todo el proyecto del Sistema Integrado del Transporte Masivo, Sitm, colapsó. Sus estaciones hoy son espacios abandonados y deteriorados.
6.

Las ‘ciclorrutas’: No sólo quedaron mal diseñadas; además estas vías permanecen invadidas de motocicletas y ventas ambulantes. Este fallido proyecto costó más de $ 15 mil millones.
7.

Urbanismo táctico: Esta estrategia, que con ‘bombos y platillos’ implementara hace seis años el entonces alcalde Rodolfo Hernández y en la que su administración invirtió cerca de $ 9.000 millones, no funcionó.
8.

Actualización catastral: Una exorbitante suma, de $ 7.100 millones, se invirtió en una radiografía catastral que, al final, quedó mal y desbarajustó todos los valores prediales en Bucaramanga.
9.

Barrio Museo: Las obras que dejaban ver intervenciones artísticas, en el marco del proyecto titulado ‘Barrio Museo San Miguel’, están completamente desmanteladas. Esta iniciativa les costó a los bumangueses $ 800 millones.
10.

Villas de San Ignacio: Después de la terminación del contrato de estabilización del terreno, en donde la pasada administración invirtió cerca de $ 2.800 millones, el colegio de ese barrio aún registra graves grietas.
Su opinión cuenta: ¿Cuál otra obra no ha cumplido su propósito inicial y el dinero invertido se perdió? Cuéntenos en nuestras redes sociales o en el correo:
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