Comunidades vulnerables se formarán para hacer parte de la mano de obra calificada de este sector en Santander.

El sector de las confecciones de Santander tiene renombre en el país y en el ámbito internacional por la calidad de sus materiales y belleza de sus diseños. Sin embargo, durante los últimos años la mano de obra que labora en este capítulo del sector moda disminuyó.
La ocupación de las personas en ventas informales, mototaxismo y trabajos a través de redes sociales están identificadas por los confeccionistas como los sectores a los que migran sus empleados.
Lea también: “No me desaparecí, lo invito a trabajar”: Alcalde de Girón le responde al Director de la UNGRD
Desde la Cámara Colombiana para las Confecciones se estableció una estrategia para recuperar el personal calificado para este sector.
Se trata de una suerte de ‘universidad’ para las confecciones en la que sus alumnos son, en su mayoría, madres cabezas de familia, personas en situación de discapacidad auditiva, menores de edad que se encuentran en centros de resocialización y adultos privados de la libertad en cárceles de la ciudad.

Al respecto, el director de la Cámara Colombiana para las Confecciones Capítulo Santander, Franklin Guevara, explicó que “con personal especializado estamos capacitando a estas personas. Son poblaciones a las que no les queda fácil ingresar a laboral o que se les cierran muchas puertas. Es un semillero que nos permitirá vincularlos con el sector de las confecciones”.
Alejandra Cadavid es una madre cabeza de familia a quien le apasiona el tema de la moda. Ella tiene 28 años y por compromisos con su hijo nunca pudo formarse profesionalmente y su sustento dependía de oficios varios por días.
Le puede interesar: Atento: Alcalde de Bucaramanga también decretará que el lunes, 15 de julio, sea Día Cívico
Publicidad
“La idea siempre fue tener mi propio emprendimiento pero no pude estudiar. Recibí capacitación y me asignaron el aprendizaje en la empresa infantiles Alejitas-Danielito del barrio La Cumbre”, narró Cadavid Rodríguez.
Durante la formación profesional obtuvo conocimientos de producción, corte, ensamble, diseño, entre otros. Con ellos pudo poner en marcha su propio emprendimiento de ropa infantil con diseños ‘vestidores’.

La idea de esta emprendedora es abrir nuevos mercados y tener su propia marca registrada de confección. A la fecha, se adelantan conversaciones con entidades como el Inpec, el ICBF, la Alcaldía de Bucaramanga y otras que les permitan formar a sus beneficiarios.
Vea también: ¿Cuándo abrirá sus puertas el Centro Vida Sur en Bucaramanga?
Las capacitaciones arrancaron durante el segundo semestre de este año y a la fecha se han formado cerca de 300 personas.














