Con una historia que se remonta a 1959, cuando inició como la escuela San Miguel, el Colegio Técnico Empresarial José María Estévez de Bucaramanga, Santander, ha demostrado a lo largo de sus 65 años de trayectoria que la integración y la cohesión social son fundamentales para una educación de calidad.

El Colegio Técnico Empresarial José María Estévez de Bucaramanga, Santander, ha logrado abrir panoramas para los jóvenes en sus proyectos de vida, ofreciendo desde 2010 una doble titulación en técnicos empresariales y el técnico otorgado por el SENA. “Esto permite a los estudiantes seguir esa cadena de formación hacia un ciclo de Educación Superior”, recalca Otilia Ortiz Rangel, coordinadora del colegio. Estas estrategias están diseñadas para proporcionar a los estudiantes escenarios completos que promuevan su desarrollo integral, convirtiéndolos en personas reflexivas en su entorno social.
Con un total de 750 estudiantes, de los cuales 229 son migrantes provenientes de Venezuela, el colegio ha hecho de la integración una realidad tangible. “Los jóvenes entienden la importancia de la integración y la cohesión social que debe existir. Además, manejamos modelos educativos flexibles que permiten a 150 estudiantes, muchos de ellos en programas regulares y de aceleración, nivelarse académicamente”, menciona Rangel. Esta flexibilidad se ajusta a estudiantes con sobreedad o aquellos que llegan sin certificados básicos, permitiéndoles avanzar dos grados en un año dependiendo de su dedicación y entusiasmo.
De esta manera, la migración de Venezuela ha desempeñado un papel importante en la evolución de la institución, no solo enriqueciendo el ambiente cultural, sino también aumentando la diversidad y el entendimiento entre los estudiantes. “Este fenómeno ha permitido que el colegio amplíe su cobertura educativa y obtenga mayores recursos para desarrollar propuestas pedagógicas innovadoras “, señala Otilia Ortiz Rangel, coordinadora del colegio.
Retos y estrategias de integración
Uno de los principales retos que enfrenta el Colegio Técnico Empresarial José María Estévez es lograr la adaptación de los estudiantes migrantes de Venezuela a su nuevo entorno educativo. Estos niños, niñas y adolescentes llegan con experiencias y antecedentes académicos diversos, lo que puede dificultar su integración. Las diferencias en las políticas educativas y los sistemas de enseñanza de sus países de origen presentan un desafío adicional, ya que deben asimilar nuevas metodologías y contenidos mientras se adaptan a una nueva cultura escolar.
Para abordar este desafío, el colegio ha desarrollado un enfoque integral que incluye el apoyo constante tanto a los estudiantes migrantes como a sus familias. “Es fundamental que los padres y madres comprendan y participen activamente en el proceso educativo de sus hijos, ya que su involucramiento es clave para el éxito académico y social de los estudiantes. Por ello, desde el departamento de Orientación Escolar se han implementado estrategias enfocadas en la convivencia y la integración”, comenta Lilian Alexandra García, Orientadora Escolar.

Estas estrategias incluyen talleres de sensibilización, actividades de integración cultural y programas de apoyo psicológico, todos diseñados para facilitar una transición más suave y efectiva.
Claves para la promoción de una sana convivencia en la población Colombiana-Venezolana, según Lilian Alexandra García, Orientadora Escolar:
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- Trabajo en equipo y coordinación interinstitucional: La colaboración entre docentes, directivos y todas las instituciones que forman parte del sistema de bienestar, protección y atención a niños, niñas y adolescentes es fundamental. Un enfoque conjunto asegura que se aborden de manera efectiva las necesidades de la población estudiantil, especialmente de aquellos en situación de migración o vulnerabilidad
- Articulación de competencias socioemocionales: Fomentar proyectos transversales en el aula que desarrollen competencias socioemocionales es clave para una convivencia sana. Esta promoción debe hacerse en colaboración con docentes y la comunidad educativa, proporcionando a los estudiantes herramientas para manejar sus emociones, construir relaciones saludables y resolver conflictos de manera constructiva.
- Empatía e interculturalidad: La aceptación de la diversidad cultural es esencial para apoyar los procesos de inclusión e integración. Es importante que toda la comunidad educativa participe en estos procesos, reconociendo y valorando las diferencias culturales y trabajando juntos para construir un ambiente escolar inclusivo y respetuoso.
“Estas claves permiten una convivencia exitosa en el colegio José María Estévez, que reflejan un enfoque integral necesario para abordar los desafíos actuales de la migración. En un mundo globalizado, es crucial promover acciones humanitarias y de apoyo para garantizar que todos, independientemente de su origen, puedan convivir en paz”, concluye García.
Próximamente en #JuntosSomoMás de Vanguardia y El Proyecto Integra de USAID, se conocerán historias de integración dentro de esta institución.
















