Bucaramanga
Domingo 01 de septiembre de 2024 - 08:15 AM

La foto del ayer: La evolución de Vanguardia y la calle 105 de Bucaramanga

Vanguardia y la Calle 105: dos historias que se entrelazan en el tiempo. Ambas han sido testigos de la evolución de Bucaramanga, y las dos continúan contribuyendo a su crecimiento.

A comienzos de los años 60, solo se veía al fondo el colegio INEM. La famosa calle 105, la entrada a la Comuna Sur, era un camino despejado y a sus lados sólo existía una que otra casa. Para entonces, la extensa llanura ganadera de Don Pedro Tristancho ‘agonizaba’ para darle paso a un nuevo barrio de Bucaramanga: Provenza. (Foto: Archivo Carlos A. Eslava Flórez / VANGUARDIA)
A comienzos de los años 60, solo se veía al fondo el colegio INEM. La famosa calle 105, la entrada a la Comuna Sur, era un camino despejado y a sus lados sólo existía una que otra casa. Para entonces, la extensa llanura ganadera de Don Pedro Tristancho ‘agonizaba’ para darle paso a un nuevo barrio de Bucaramanga: Provenza. (Foto: Archivo Carlos A. Eslava Flórez / VANGUARDIA)

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Así como recordamos hoy, 1 de septiembre, un nuevo capítulo del ayer en la historia de Vanguardia, la Calle 105 de Bucaramanga también nació como una audaz iniciativa. A mediados de la década de los 60, la firma Robledo Hermanos, con la visión de un futuro próspero, emprendió un ambicioso proyecto urbanístico en una extensa llanura ganadera en las ‘afueras’ de Bucaramanga.

Al igual que esta Casa Editorial, que ha mantenido su compromiso con la información y el progreso, la Calle 105 se convirtió en un espacio de desarrollo y crecimiento.

La iniciativa buscaba crear un “condado”, un espacio especial lejos del ruido de la ciudad, inspirado en los paisajes de Francia, donde florecía la poesía lírica de los trovadores.

Hay que hacer una pausa en esta historia para recordar que unos meses antes de la gran Provenza, nació ‘Provencita’. Sí, era un sector dentro del mismo barrio que fue construido por el Instituto de Crédito Territorial, en unas manzanas de esta emblemática Calle 105.

La leyenda de la calle 105 de Bucaramanga

Cuenta la leyenda que el antiguo Inscredial le compró dos manzanas de la llanura a la urbanizadora Robledo Hermanos y construyó 124 casas, las mismas que fueron ocupadas en su mayoría por varios militares.

Las dos cuadras fueron ocupadas el 6 de julio de 1966. Como la zona quedaba tan lejos del centro de Bucaramanga, mejor dicho estaba ‘lejos’ de la meseta, los primeros pobladores ‘pasaron las duras y las maduras’ al vivir allí. Soportaron, como cualquier sector aislado, la soledad, la falta de transporte, la inseguridad y hasta la carencia de tiendas en donde comprar una gaseosa.

El ICT no pudo vender las casas y ante la crisis, Robledo Hermanos decidió vender más lotes con servicios y con facilidades de pago.

Fue por eso que en la Calle 105, en muchas cuadras, las edificaciones se hicieron al gusto de los pobladores y hoy tiene múltiples estilos de vivienda.

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Con el tiempo, la Calle 105, al igual que Vanguardia, ha evolucionado y se ha consolidado. La construcción de la Autopista Floridablanca-Bucaramanga y el Viaducto Benjamín García Cadena le dieron un nuevo impulso al sector, conectándolo con el corazón de la ciudad.

Hoy, la Calle 105, con sus 52 manzanas completamente construidas y con un comercio robusto y moderno, es un reflejo del progreso. Al igual que Vanguardia, ha llegado a ser un referente en su ámbito, un símbolo de transformación y desarrollo.

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