Bucaramanga
Jueves 03 de octubre de 2024 - 03:34 PM

Fotos del ayer en Bucaramanga: ¡De la alberca a la lavadora automática!

Vanguardia.com hace hoy un viaje apasionante a través de uno de los electrodomésticos más importantes de nuestro tiempo: La lavadora.

Las lavadoras del ayer. (Archivo / VANGUARDIA)
Las lavadoras del ayer. (Archivo / VANGUARDIA)

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Aunque la lavadora tiene una historia que data de casi dos siglos, hay que recordar que la idea de lavar la ropa ‘pulsando un simple botón’ solo apareció en Bucaramanga durante los años 50.

Claro está que el famoso ‘salto de la alberca a la modernidad’ de la lavadora lo dieron primero las familias que tenían suficientes recursos económicos. En otros hogares, en donde no se tenía para pagar tal servicio, las mamás no se liberaron tan fácil de la pesada carga de limpiar la ropa a mano.

Las lavadoras de madera eran solo para las familias más prestigiosas. (Archivo / VANGUARDIA)
Las lavadoras de madera eran solo para las familias más prestigiosas. (Archivo / VANGUARDIA)

Las primeras lavadoras que llegaron a la ciudad estaban hechas de madera. Es más, necesitaban de una persona que las moviera accionando una manivela; nada que ver con las de ahora, que disponen de una gran variedad de dispositivos y de programas para tratar distintos tipos de tejidos y prendas.

Vieja lavadora. (Archivo / VANGUARDIA)
Vieja lavadora. (Archivo / VANGUARDIA)

Los aparatos más modernos de los años 50 ya se llenaban y vaciaban de agua de forma automática, en vez de con una manguera.

Los avisos publicitarios les recomendaban a los bumangueses invertir la ‘prima’ salarial en la compra de un electrodoméstico que, a decir verdad, causó sensación en los años 50. (Archivo / VANGUARDIA)
Los avisos publicitarios les recomendaban a los bumangueses invertir la ‘prima’ salarial en la compra de un electrodoméstico que, a decir verdad, causó sensación en los años 50. (Archivo / VANGUARDIA)

El primer modelo del mercado fue la Lavamat, que el fabricante alemán de electrodomésticos AEG patentó en 1958. A diferencia de sus predecesores, no solo limpiaba la ropa; también la escurría, ahorrándoles esta tarea a las amas de casa de ese entonces.

Esta era la sede de la lavandería ‘LA QUÍMICA’ y aquí vemos a uno de los míticos vehículos que transportaba la ropa. La reconocida empresa, que había funcionado desde 1958 en la capital santandereana, se liquidó en el año 2006. (Archivo / VANGUARDIA)
Esta era la sede de la lavandería ‘LA QUÍMICA’ y aquí vemos a uno de los míticos vehículos que transportaba la ropa. La reconocida empresa, que había funcionado desde 1958 en la capital santandereana, se liquidó en el año 2006. (Archivo / VANGUARDIA)

A finales de los años 50, apareció la primera lavandería oficial de Bucaramanga. Tal vez los jóvenes de hoy no tengan ni idea de lo que escribo, pero los más veteranos sí podrán evocar aquellos carros Ford, de colores amarillo y negro, que recorrían los barrios de la ciudad en busca de clientes para lavarles la ropa.

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¿Se acuerda de este mítico carro que recorría las calles de Bucaramanga? (Archivo / VANGUARDIA)
¿Se acuerda de este mítico carro que recorría las calles de Bucaramanga? (Archivo / VANGUARDIA)

El pionero en ese sentido fue el ya desparecido Henry Stünkel, quien en 1958 le dio vida a la famosa lavandería ‘LA QUÍMICA’. Inicialmente el negocio lo diseñó él mismo con Jorge Ahumada, quien finalmente le vendió sus acciones.

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Aviso 'viejo' de lavandería. (Archivo / VANGUARDIA)
Aviso 'viejo' de lavandería. (Archivo / VANGUARDIA)

Por allá en 1959, la esposa de Stünkel, Doña Cecilia García Galvis, asumió la administración del negocio. Una flota de transporte, compuesta por seis carros Ford y un bus, llevaban y traían las prendas de los bumangueses desde la lavandería de la calle 22, entre las carreras 14 y 15, hacia los diferentes hogares. Esos transportes culminaron en 2006, cuando se liquidó la empresa.

Vale citar a otra lavandería del ayer, la famosa Sandel, que gerenció durante varias décadas un gran hombre cívico: Don Marco Badillo. (q.e.p.d.)

Hay que admitir que tras la modernidad y los notorios avances que han tenido los electrodomésticos, la técnica del lavado a domicilio finalmente ‘frenó en seco’ en Bucaramanga.

Línea de tiempo en Bucaramanga

La época del Bobo, Barril y Burrito. (Foto archivo / VANGUARDIA)
La época del Bobo, Barril y Burrito. (Foto archivo / VANGUARDIA)

Desde las primeras albercas, que fueran las pilas públicas y el acueducto de las ‘Tres B’ (Bobo, Barril y Burro) se tejieron grandes crónicas de los lavados de ropa en el ayer de Bucaramanga. Y es que para el aprovisionamiento del vital líquido era necesario llegar a avanzadas horas de la noche o en la madrugada con canecas, barriles, baldes o cualquier otro recipiente, a sitios como Las Chorreras de Don Juan, en el barrio del mismo nombre; a Los Aposentos, a La Payacuá, a La Guacamaya, a La Rosita, y a Los Escalones.

Para el aseo personal y el lavado de ropa se frecuentaban lugares como Las Piñitas, La Filadelfia y Quinta Cadena, en donde las amas de casa lavaban las prendas del hogar.

Modernas lavadoras.
Modernas lavadoras.

Hoy, en el mercado, se encuentran infinidad de marcas de lavadoras, algunas populares y otras muy recomendadas que ofrecen calidad, eficiencia energética y capacidad de carga. Sin embargo, la elección de la mejor lavadora depende de las necesidades y preferencias individuales de cada persona.

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